Los retrasos del gran Centro de la Memoria Histórica

 
Aunque los salmantinos tarden tiempo en olvidar el consumado expolio del Archivo de la Guerra Civil con el traslado de los famosos legajos de la Generalitat de Cataluña, deberían estar ahora mucho más preocupados por la ejecución de un proyecto importante para la ciudad, para su cultura, para su historia y para su turismo, como es el Centro de la Memoria Histórica. Un nuevo anuncio por parte del Gobierno para dotar de más fondos a este Centro –en concreto interesantes documentos sobre los campos de trabajo de Franco– nos obliga a recordar y denunciar el retraso prolongado de las obras de los edificios destinados para albergar este material. Este año hemos recibido el archivo fotográfico de Agustí Centelles y esperamos las obras del fallecido Francisco Ayala; el viernes llegarán los ‘Esclavos de Franco’, y mientras tanto la sede del Archivo resulta ya insuficiente, las obras de Los Bandos parecen una eternidad y el futuro edificio de Tejares va para largo. Es necesario, de verdad, un impulso presupuestario, administrativo y ejecutivo para que Salamanca se convierta en la sede cultural de la memoria histórica, que vuelva a definirse y concretarse este proyecto y se establezcan plazos reales para materializarlo. No olvidemos que es una promesa firme de la primera legislatura del Gobierno socialista, y no basta con su creación por Real Decreto, ni con la constitución de su Patronato, es necesario dotarlo de infraestructura y espacio para que deje de ser el Archivo y se convierta en Centro Documental de la Memoria.