Los restos mortales de la cooperante de Gomecello regresarán hoy a España

Repatriación. El cadáver de Soraya Macías y los de sus tres compañeras fallecidas en Perú llegarán a las 18.00 horas a Madrid.
E. S. C. / Agencias
Los restos de Soraya Macías González, la cooperante de Gomecello que murió el pasado martes a los 25 años en un accidente de tráfico en Perú, serán repatriados previsiblemente esta tarde a España junto a los de sus tres compañeras fallecidas, según comunicó a los familiares el subdelegado del Gobierno en Salamanca, Jesús Málaga, en el transcurso de un encuentro en el que les transmitió su apoyo y respaldo tras el accidente.

El avión con el cadáver de la joven aterrizará en el aeropuerto de Barajas en torno a las 18 horas, aunque no se sabe con exactitud cuándo llegará el féretro a la capital salmantina, donde será velado, según explicó la alcaldesa de Gomecello, Rosa María Esteban. Finalmente, los familiares de la cooperante no se desplazaron a Perú para acompañar los restos mortales de Soraya y así evitar que pudieran cruzarse con el vuelo que devolviera a España el cadáver de su ser querido.

En principio, fuentes cercanas al entorno de la cooperante han apuntado que Soraya será inhumada en el panteón familiar en Gomecello, localidad donde era muy querida por su espíritu de entrega a los demás.

El Consulado español en Lima continuaba ayer con los trámites para poder repatriar los cadáveres de las cuatro españolas fallecidas, con el objetivo de enviar los cuerpos en los vuelos que ayer noche (hora peruana) salían hacia Madrid, aunque finalmente no fue posible porque los féretros aún continuaban en la ciudad de Cuzco y quedaban trámites por completar.

Tanto fuentes de las aerolíneas como de la agencia funeraria que está encargándose de las gestiones relativas a los cadáveres consideraron improbable que ayer pudieran completarse todos los requerimientos.

Un agente de la Funeraria Merino que se encuentra en Cuzco con los representantes consulares dijo a la agencia Efe que aún quedaban por completar “varios trámites sanitarios” antes de embarcar los féretros (con un máximo de dos por avión) a Lima.

Junto a Soraya Macías, el martes fallecieron las cooperantes españolas Lorena Guerrero, María José Such y Lidia Monjas cuando el vehículo en el que viajaban en la región peruana de Cuzco (sureste del país) con otros cinco compatriotas cayó por un barranco de 200 metros de profundidad. Ellas y cinco compañeros más habían llegado a Perú tras contactar por internet con una asociación local con el objetivo de colaborar en varios proyectos asistenciales en la región de Cuzco.

Un día después de conocer la trágica e inesperada muerte de Soraya Macías, el municipio de Gomecello seguía ayer conmocionado por la noticia. Entre los más afectados estaba su padre, Nazario, concejal de UPS en la pequeña localidad salmantina de apenas medio millar de habitantes, donde regenta una empresa de maquinaria agrícola. Su compañero de formación en el Consistorio y ex alcalde, Julián Rodríguez, apunta a este periódico que Nazario “no se cree todavía que la haya perdido”, “es como si creyera que va a poder traer viva a su niña desde Perú”. Para Rodríguez, la conmoción que vive Gomecello se debe sobre todo “al carisma que tenía Soraya”, a quien define como “un cielo de niña” y una persona “que lo daba todo por los demás”. El Consistorio de Gomecello vivió ayer el último de los dos días de duelo oficial decretados el miércoles tras conocerse el fatal desenlace del viaje solidario de Soraya a Perú. La consternación también atrapa a las compañeras de la joven cooperante en la tienda de cosméticos de la calle San Juan de Sahagún de la capital donde trabajaba habitualmente, así como al personal del obrador donde se empleó por las noches para pagar el billete a Perú.