Los regantes reclaman soluciones “urgentes” para la zona afectada

Tramo de Villagonzalo. La Comunidad de Babilafuente reprocha a la Comisaría de Aguas su “falta de compromiso” para solucionar el problema que impide la entrada de agua en esta zona del canal de riego
Chema Díez

La Comunidad de Regantes de Babilafuente encuentra una nueva piedra en el camino que impide la entrada de agua en el tramo del canal a su paso por Villagonzalo, hecho que se remonta tres años en el tiempo, pero que ahora ha colmado el vaso de los profesionales de la zona.

Así, al finalizar la pasada campaña de regadío, en el mes de octubre, los trabajadores de la zona tuvieron un encuentro para solucionar el problema, recibiendo buenas palabras pero escasos hechos de la Comisaría de Aguas, “responsable de que aún tengamos este problema, debido a su mala relación con la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) y que ha imposibilitado la solución de este grave asunto”, comenta Ángel Sánchez, presidente de la Comunidad de Babilafuente.

Por tanto, pasaron los meses, y ya en marzo se llegó a un principio de acuerdo para solucionar este problema en el canal, “pero vimos que la Comisaría no hacía nada por ello y hemos llegado a julio igual que empezamos”. Desde la Comunidad de regantes critican también la poca accesibilidad a la hora de ponerse en contacto con los responsables de la institución, “que no han hecho caso a nuestras peticiones”.

Ante tanta impotencia, Ángel Sánchez se puso en contacto con la Sociedad de Infraestructuras Agrarias (Seiasa) y dueña del canal de riego para pedir auxilio en este apartado, “y la verdad es que sólo podemos tener palabras de agradecimiento para ellos porque han intentado ayudarnos en lo posible”.

Por el momento, se mantienen a la espera de conocer cómo evolucionan los acontecimientos y se reunirán en la jornada de hoy para buscar una solución “y llegar hasta donde haga falta, que nadie lo dude”.

300 hectáreas afectadas
Por ello, el resultado negativo de este contratiempo que impide la entrada de agua en la toma de Villagonzalo, se resuelve en 300 hectáreas de regadío afectadas, y un total de 24 ó 26 socios con problemas por este hecho.

La solución pasa por tirar piedras en esa zona del río para facilitar que el agua entre por ese tramo del canal y poder regar en esa zona sin ningún problema, “y por el momento, la Comisaría nos ha dejado dos camiones de piedras pero no ha hecho nada más, porque a ver ahora qué hacemos nosotros con las piedras almacenadas”.

Por último, destacar un aspecto contradictorio para los profesionales de esta zona de la provincia, que no es otro que la cantidad de agua que lleva este año el río para ejercer la labor de riego. “Hacía mucho que no había esa cantidad de agua almacenada para poder regar sin ningún problema y por cuestiones ajenas y que no quieren arreglar, no podemos hacer nada; llevamos así tres años y nos están tomando el pelo”.

Habrá que esperar la evolución de los acontecimientos y si la reunión que mantendrán los afectados valdrá para solucionar el problema, o por contra alargará aún más un inconveniente que se prolonga durante demasiado tiempo; pero no es el único que existe.