Los quintos marcan el inicio del Toro

Protagonizaron la tradicional cogida de cintas y rotura de cántaras a lomos de burros y en una plaza llena de público
MIGUEL CORRAL

Los 13 quintos del 2010 pusieron ayer el inicio a las Fiestas del Toro en una jornada que se desarrolló dentro de un gran ambiente en las calles y que comenzaba con el tradicional pasacalles acompañados de tamborileros. Francisco, Dani, Lorea, Sandra, Judit, Elena, Patricia, Aitor, Eneriz, Tamara, María, José y José Ángel no dejaron rincón de Vilvestre que no viviera esta tradición ancestral recuperada hace unos años por el Ayuntamiento, devolviendo así a los quintos el protagonismo que siempre ocuparon en esta plaza.

Pero si la mañana estuvo más que animada por los sones de la gaita y el tamboril y los bailes que se sucedían en cada barrio del pueblo, no lo estuvo menos la tarde con la popular cogida de cintas y rotura de cántaras en la plaza. Diez de los quintos y quintas se subieron a lomos de otros tantos burros para hacer las delicias del público, especialmente de los más pequeños cuando de las cántaras caían caramelos y confetis, y no tanto cuando de los pucheros salían especímenes desagradables para la mayoría, brebajes indescriptibles o derramaban sirope de fresa sobre los protagonistas de la jornada.

La plaza se convirtió en el escenario de unos juegos ancestrales que muchos pueblos vivieron y que sólo unos pocos se han atrevido a recuperar. Concluida la parte más divertida de este día dedicado a los quintos, el público volvía a revivir viejas tradiciones con el baile de la rosca, danza que fue interpretada entre sorbo y sorbo de vino de Vilvestre.