Los Quintos del 92 toman las calles para recordar la tradición del Día del Pendón

De armas tomar. La festividad conmemora la jornada en que las mujeres, en ausencia de sus maridos, vencieron por sí solas a las tropas lusas invasoras
Lorena Lago

Aprovechando ese momento, un destacamento portugués quiso saquear la zona y conseguir con ello aprovisionar las tropas lusas, para lo que acamparon en el paraje de Las Matancias, lugar en el que se produjo la singular batalla entre los portugueses y las serranas, derrotando estas últimas a los invasores consiguiéndoles arrebatar el pendón rojo bordado con la media luna del Prior de Ocrato. Desde la victoria femenina, y por orden de la duquesa de Alba, se celebra el Día del Pendón, una hazaña que es recordada por los vecinos y visitantes de La Alberca gracias a los Quintos.

Rememorando lo ocurrido en torno a 1475, las mujeres, representadas por las mozas, leyeron desde el balcón del Consistorio el antiguo edicto de la duquesa de Alba, que ordenaba el festejo conmemorativo de su heroica actitud. Una vez finalizada la lectura del bando, tres jóvenes a lomos de sus caballos recogieron el pendón que les ofrecieron las Quintas desde el balcón del Consistorio, el estandarte robado a los portugueses y que actualmente se custodia en el museo parroquial, trasladándolos a la ermita de San Blas.

Tras llegar a la ermita se produjo el momento más esperado, principalmente para estos jóvenes. Tres de estos Quintos treparon hasta lo alto de la espadaña, no sin realizar grandes esfuerzos, para colocar allí el pendón. Este año no hubo cohetes, pero sí volvió a repetirse el agradecimiento general de unos vecinos que, sabedores de la hazaña, rompieron en aplausos tras los tres vivas por los Quintos. Poco después daba comienzo la degustación de hornazos y vino de la tierra, servidos gentilmente por las mozas. El buen tiempo reinante permitió que alrededor de mil personas estuvieran presentes en la celebración para saborear los 140 kilos de hornazo y los seis cántaros de vino que el Ayuntamiento ofreció en manos de los muchachos.

En esta ocasión, el número total de Quintos, 15, fue menor que el del año anterior, aunque sí es cierto que la mayoría de ellos optó por honrar las tradiciones y revestirse con el vistoso traje serrano.

Concluida la jornada, los albercanos cuentan ya las horas que quedan para el próximo lunes, día en que se retoman las celebraciones típicas de esta localidad con el Día del Trago. El que será en la capital salmantina Lunes de Aguas, en el municipio albercano se retirará de lo alto de la ermita el pendón que ayer colocaran los jóvenes, en la que será la última de las jornadas tradicionalmente serranas de Pascua.

Día del Trago
Si el tiempo como ayer lo permite, cientos de albercanos y turistas volverán a copar las calles de la localidad para degustar las típicas obleas y el vino, servido por los escancianos (mozos recién casados), que lo depositan sobre galletas y lo ofrecen en barquillos para deleite de todos los turistas.