Los presupuestos de 2016 viven de proyectos conocidos y olvidan de momento el Tormes

El alcalde Mañueco en la presentación del proyecto del Victoria Adrados (Foto: F. O. L.)

PP se vale del apoyo de Ciudadanos para aprobar unos presupuestos en los que repiten muchas de las inversiones anunciadas.

El equipo de Gobierno del PP ha sacado adelante con la colaboración imprescindible de Ciudadanos los presupuestos para 2016. Fernández Mañueco ha contado con la complicidad de los cuatro concejales 'naranjas' para aprobar sus primeros presupuestos en minoría, mientras PSOE y Ganemos han manifestado que se trata de unas cuentas continuistas y sin proyectos ni ideas. Pero, ¿qué es lo que se ha aprobado?

 

El documento de presupuestos que se presentó hace unas semanas no ha variado apenas a pesar del supuesto trámite de participación y consenso con los grupos de la oposición. De hecho, se basa en las mismas líneas generales y las mismas iniciativas que se dieron a conocer a finales de octubre. Las prioridades en los presupuestos municipales para 2016 serán generar actividad económica y empleo, garantizar la mejor política social, convertir el río Tormes en un espacio de oportunidades y seguir mejorando la accesibilidad y movilidad sostenible en Salamanca. En total, algo más de 143 millones de euros, sólo un 0,5% más que en 2015.

 

Sin embargo, y empezando por el Tormes, de momento no hay ni un euro presupuestado por el Ayuntamiento para 2016 para el proyecto Tormes+. El pretexto, que se va a presentar a una convocatoria de fondos europeos que no estará resuelta hasta junio y que ha llevado al equipo de Gobierno a reconocer que no se hará nada hasta entonces o 2017.

 

Fuera de ahí, sólo un ramillete de propuestas concretas casi todas conocidas. Se ha hablado de los proyectos con la Escuela Industrial y Fecyt, escasamente dotados; de la promoción de Salamanca como ciudad de congresos, para lo cual se hará una modernización del Palacio de Congresos; de una nueva musealización para San Esteban; de los proyectos ya comprometidos en el palacio de Los Anaya, el pozo de las Nieves, San Polo y el cerro de San Vicente, previstos desde hace años y que ahora tienen presupuesto; de un nuevo programa complementario de servicios sociales; de un plan de rehabilitación urbana que es poco más que una oficina de dudas; la reforma de la estación de buses, para la que hay 200.000 euros pese a que la tendría que pagar la Junta; la ampliación el carril bici en la capital y mejora de SALenBici, pero de momento no hacia otras localidades; el Victoria Adrados, prometido desde 2011 y que ya tenía que estar casi acabado, pero que no dará sus primeros pasos hasta el verano; y el proyecto Tormes +. Y alguna pequeña cantidad para estudiar los cambios en el Mercado Central. Es decir, prácticamente nada que no se conociera o no se hubiera propuesto.

 

También hay apuestas más dudosas, como los 300.000 euros para la red de comunicación de la Policía Local, en la que se han gastado ya casi 2 millones de euros sin que llegue a funcionar; hay 150.000 euros para un servicio de Protección Civil que es petición de C's, a pesar de que Policía Local y Bomberos están bajo mínimos; también hay una importante cantidad para compra de edificios sin justificar (870.000 euros); o para el pago de proyectos ya hechos como la reforma de La Aldehuela; y también hay más dinero para las sociedades municipales a las que se ha trasladado buena parte de la acción de Gobierno, para hacer más pisos con el patronato de vivienda o desarrollar los planes de emprendedores o difusión como ciudad de congresos.

 

No faltan las habituales partidas de accesibilidad e infraestructuras, partidas que el equipo de Gobierno vende como inversión y que se gastarán en obras de calles y plazas, nuevas aceras y sus rebajes, renovación de redes de agua, la segunda fase del parque nuevo junto al Tormes... Nada que se salga de lo habitual