Los pasos en falso de Mañueco: del paseo de la Estación a La Aldehuela, pasando por Comuneros

Grúa con la que se están instalando las cubiertas del pabellón de la pista cubierta.

El alcalde ha tenido que dar por malas muchas decisiones para contentar algunos 'intereses', evitar el clamor ciudadano o corregir gestiones nefastas. Estos son algunos ejemplos de los últimos cuatro años.

El ejercicio de Gobierno encabezado por Fernández Mañueco ha estado plagado en los últimos cuatro años de pasos en falso: decisiones que ha tenido que enmendar por diferentes motivos. Algunas, porque se tomaron sin la suficiente consideración o sin oir a ciudadanos y sectores afectados; otras, forzado por las presiones de interesados; algunas directamente por errores de valoración.

 

Es el caso de la mediana del Paseo de la Estación. En enero de 2012 el equipo de Gobierno se sacó de la manga un informe del jefe de la Policía Local que recomendaba desandar el camino y prescindir de la mediana por motivos de fluidez de tráfico y seguridad vial. La decisión obligó a destruir la mediana cuando estaba prácticamente terminada, y generó un nuevo retraso en la terminación de una avenida importante para la circulación que llevaba meses sufriendo problemas por la finalización del colector en la plaza de España, la nueva rotonda de esta plaza o la de la confluencia entre paseo de la Estación, avenida de Portugal y túnel de la televisión.

 

El proyecto, tal y como había sido aprobado, con la mediana.

 

Según el equipo de Gobierno, detrás de esa decisión estaban las quejas de comerciantes (más bien, presiones de un establecimiento concreto que no quería que se eliminara el aparcamiento a su puerta), quejas que no habían aparecido antes, cuando se diseñó el proyecto original que, además, contaba con un informe técnico favorable. Con ello Fernández Mañueco hizo una nueva rectificación de una medida del anterior alcalde, aunque en enero de 2012 ya llevaba seis meses en el puesto. En todo caso, el cambio no ha mejorado el tráfico en el paseo: la doble fila campa a sus anchas y también los giros prohibidos que la mediana hubiera evitado.

 

Otro caso es el del parking de Comuneros. Planteado sin haber consultado de manera efectiva a los afectados, vecinos y comerciantes, fue el resultado de cambiar de manera unilateral la ubicación del parking previsto: de ir bajo el pabellón de La Alamedilla al primer tramo de la avenida de Comuneros. El proyecto contemplaba más de un año de obras y hasta precios de explotación, pero tras una primera reunión todo se complicó. El Ayuntamiento contaba con la aquiescencia de los afectados, pero se encontró con un rechazo frontal y argumentado: no hacía falta, no era el lugar, la obra podía dañar los edificios y el parque y llevar a la ruina a muchos comerciantes. Lo que ocurrió después es historia: la movilización vecinal frenó el proyecto y ha obligado a Mañueco a olvidarlo.

 

El equipo de Gobierno y el alcalde también han tenido que enmendarse a sí mismo la plana en la construcción de la ciudad deportiva de La Aldehuela. Este proyecto es el gran fracaso de la última legislatura porque ha estado cerrada casi los cuatro años completos y solo hace unas semanas que ha abierto en parte. El problema es que, tras meses para romper el contrato con la empresa que se tenía que haber hecho cargo de la rehabilitación, el concejal de obras rubricó un nuevo contrato con la subcontrata de aquella, San José, a la que se le debía mucho dinero... y que estaba en una situación delicada, con una importante deuda y a punto de quedar en manos de sus bancos acreedores. Para cuando la situación se aclaró el alcalde ya había roto su promesa de abrir tras el verano y el Ayuntamiento se había visto obligado a ayudar a la empresa para sacar la obra a flote.

 

Otra marcha atrás ha sido la supresión de varios pasos de peatones en la avenida de Portugal. La medida, positiva en sí, significa dar la vuelta a los argumentos con los que el Ayuntamiento ha estado negando el aumento del número de atropellos en la ciudad y su concentración en determinados puntos negros sobre los que se ha tardado años en actuar. Ahora se hace aludiendo a un plan de seguridad vial, pero se ignoró durante años un informe de la Policía Local que hacía recomendaciones para cambiar, entre otros, los pasos de peatones de la avenida de Portugal que ahora han sido suprimidos. Estos se pintaron años atrás para permeabilizar esta avenida y mejorar el acceso de peatones, ignorando medidas complementarias de seguridad como la necesaria señalización o la inclusión de semáforos.