Los olivos merman la producción un 30 por ciento desde hace 4 años

La localidad de Sotoserrano sufrió entonces unas heladas que frenaron el desarrollo de varios de los árboles de la zona que, tras una ‘reparación’, prevén estar listos para producir la campaña de 2011
CHEMA DÍEZ


Hace cuatro años, en el mes de noviembre, las temperaturas eran aceptables para esa época del año y el olivo se había desarrollado con total normalidad.

Entonces, las heladas que hoy arrasaron parcelas enteras de lentejas en la zona de La Armuña, se cebaron con los olivares y estropearon gran parte de las plantas hasta secarlas por completo y dejarlas sin vida hasta este momento.

Por tanto, aglutinan un total de cuatro años sin ofrecer ninguna producción y se mantienen a la espera del desarrollo total del árbol después de realizar la poda correspondiente para reparar los daños ocasionados por esas heladas.

No obstante, y después de cuatro años, las ramas de los olivos no presentan ninguna flor y el germen de las aceitunas brilla por su ausencia en la mayoría de los árboles, aunque el sector es optimista y prevé que los olivos vuelvan a dar aceitunas en la campaña del año 2011.

Dos millones de kilogramos
Por su parte, la producción de esta zona se ha mantenido siempre en torno a los dos millones de kilogramos, de los que entre 500.000 y 700.000 se dedican al verdeo y el resto a la molturación propia de la aceituna de la zona.

Así, y debido a esta desgracia meteorológica para los olivos y sus productores, el volumen total de aceitunas recogidas en Sotoserrano ha descendido en un 30 por ciento. Del verdeo, por ejemplo, tan sólo se recogieron 300.000 kilogramos el pasado ejercicio, que los agricultores venden a unos aceituneros de Cáceres, que las preparan y les dan salida en el mercado.

Por tanto, y si el cielo no lo impide, de cara a la campaña del año que viene, los productores de la zona volverán a recoger los dos millones de kilogramos, por los 1,5 de los últimos cuatro años debido a las heladas que terminaron con los olivos.

No obstante, la producción depende de las condiciones meteorológicas de cada uno de los años y de las diferentes plagas que afecten al olivar, y que mermarán o aumentarán la producción de aceitunas con beneficios o pérdidas para los olivareros de Sotoserrano, una zona con un clima muy especial.