Los nazarenos organizan la V edición de la matanza tradicional de Ledrada

Miguel Ángel García Durán, párroco de Ledrada, durante 10 años fue el matancero de honor. 

La cofradía de Nazarenos, un año más se encargó de organizar la V edición de la Matanza tradicional en la plaza de las Barrancas de Ledrada ante más de dos centenares de asistentes y bajo un intenso frío.

 

Con una puesta en escena muy didáctica de la mano de Manolo Sánchez de Arriba quien fue explicando cada uno de los momentos de la matanza.

 

Previamente al  inicio del sacrificio del Ibérico fueron investidos Matanceros de Honor el que fuera párroco de la villa, Miguel Ángel García Durán, hoy en  Plasencia y que estuvo acompañado en todo momento por uno de sus sobrinos. Miguel Ángel fue párroco de Ledrada durante 8 años desde  1992 hasta 2010 y que en su intervención manifestó reencontrarse muy a gusto en Ledrada con sus antiguos feligreses a los que fue saludando en la plaza. También fueron investidos como Matanceros de Honor la industrial más mayor, honor que recayó en Ramona Sánchez y el empleado chacinero de más edad vivo quien con 87 años ha trabajado hasta jubilación en este sector, Ladislao Martín Gómez.

 

Se vendieron 10.000 números para el sorteo de lotes de Ibéricos para ayuda de la fiesta, así como se subastaron todas las piezas del cerdo para recuperar su costo, a excepción de las paletas y los jamones que son salados y serán las piezas que dos años después o tres serán regaladas a los matanceros de honor que sean investidos con los atributos de blusa, gorra y medallón en las matanzas de 2015 y 2016.

 

Los más pequeños fueron los que más disfrutaron con el sacrificio del cerdo y no se perdieron ninguno de los momentos que durante la mañana estuvo amenizada por una charanga salmantina, las explicaciones de Manolo Sánchez de Arriba, que una vez más fue el encargado de  manejar la romana para el peso del cerdo que alcanzó los 160 kilos y que sirvió para premiar a 3 vecinos de la localidad que dieron con el precio justo.

 

Vino, refrescos y productos chacineros fueron repartidos entre los asistentes mientras duró el rito matancero de esta Vª edición y concluyó con la comida a base de chichas, pastas y aguardiente.