Los mologuistas Big Van presentan 'Si venimos del mono, ¿por qué somos tan cerdos?'

Los mologuistas Big Van (Foto: T. N.)

El grupo de monologuistas científicos Big Van ha presentado su nuevo libro en el Liceo de Salamanca con más de 100 preguntas que responden a una duda existencial. Si fue primero el huevo o la gallina.

El grupo de monologuistas científicos Big Van ha presentado este lunes su libro, Si venimos del mono, ¿por qué somos tan cerdos?, en el Teatro Liceo. Durate su actuación ha repasado incertidumbres científicas, más o menos trascendentales, pero siempre divertidas, que acechan a diario a la Humanidad. 107 cuestiones, preguntas y respuestas, que han permitido a las numerosas personas que han acudido saber de una vez por todas qué fue antes: ¿el huevo o la gallina?

 

Si venimos del mono, ¿por qué somos tan cerdos? ¿Es posible estornudar sin cerrar los ojos? ¿Se podrá conseguir el teletransporte? ¿Qué hay de cierto en lo de Moisés y el Mar Rojo? ¿El veneno caducado mata más o mata menos? ¿Beber cerveza quita la resaca? Estas son solo algunas de las preguntas frikis y descacharrantes que los científicos del grupo Big Van escuchan cada vez que se ponen delante de su público.

 

Numeroso público ha acudido a la presentación (Foto: T. Navarro)

 

Sobre ruedas, y también en estas páginas, los autores de Si tú me dices genlo dejo todo vuelven a explicar con humor, no falto de sabiduría, las cuestiones más increíbles de la ciencia, esas que suscitan la curiosidad y el interés de la gente, y que mejor reflejan el ambiente de sus actuaciones en los lugares más recónditos de España… y de parte del universo conocido.

 

BIG VAN: CIENTÍFICOS SOBRE RUEDAS

 

Hace tres años, doce individuos de la especie Cientificus Frikisimus sufrieron un ataque de enajenación mental colectiva. Como resultado del mismo crearon un autodenominado grupo de divulgación y se juramentaron para propagar la ciencia por los rincones más recónditos de la península ibérica.

 

Acostumbrados al plagio, digno de las mejores revistas científicas, bautizaron a aquella criatura como The Big Van Theory-Científicos sobre Ruedas. Ante semejante patología los médicos recomendaron cariño y dejar hacer hasta que pasaran los espasmos. Por desgracia, el tratamiento fue seguido a pies juntillas por sus allegados y los que no lo eran tanto. Al comprobar que venían a verlos, les reían las gracias y tenían manga ancha, se crecieron: recorrieron el país, planearon nuevos disparates, infectaron a otros incautos y hasta publicaron un libro y saltaron de continente.

 

Ahora, tras abandonar el laboratorio en el que eran estudiados, se han renombrado, en un alarde de imaginación, como “Big Van. Científicos sobre ruedas” para seguir sin ataduras ni batas blancas con sus divagaciones.