Los mitos sobre la cerveza a estudio: ni gente con barriga ni pasiva

El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Salamanca, Carlos A. García Pérez-Teijón, la catedrática Rosa M.Ortega y el experto nutricionista Jesús Román Martínez. (Foto: N.S.Z.)

Según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid y la de Las Palmas presentado en Salamanca, el consumidor moderado de cerveza lleva una dieta más equilibrada, es más activo y, en los hombres, es incluso más delgado.

El estudio Relación entre el consumo moderado de cerveza, calidad nutricional de la dieta y tipo de hábitos alimentarios, realizado en colaboración entre departamentos de la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Las Palmas, y promovido por el Centro de Información Cerveza y Salud, ha sido presentado hoy en el Colegio Oficial de Famacéuticos de Salamanca, con unos resultados sorprendentes. Ni rastro del estereotipo representado por Homer Simpson, donde un hombre con sobrepeso se pasa el día en el sofá delante de la televisión.

 

Según la responsable de la investigación en la universidad madrileña, la catedrática del departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia Rosa María Ortega, "los consumidores moderados comen más frutas y verduras, tienen más vitaminas y minerales, gozan de una mayor capacidad antioxidante, tienen una mejor situación de sangre y son más activos en su vida diaria que los no consumidores".

 

La metodología del estudio ha consistido en controlar los hábitos de 400 personas españolas divididas entre consumidores habituales y no habituales. Se considera consumo habitual a 5 cervezas o más a la semana para los hombres y 3 o más para mujeres. Y se cuenta como moderado "siempre y cuando no se exceda de 2 o 3 cañas al día para los hombres, y una o dos para las mujeres", es decir, no más de 20-30 gramos de alcohol al día.

 

De esta manera, "los individuos que consumieron cerveza de forma moderada presentaron mejores hábitos alimentarios, una composición corporal más adecuada, mayores niveles de HDL o colesterol bueno y menores de LDL o colesterol malo", señala el estudio. Además, la presión arterial no se vio influida, y las mujeres presentaron unos niveles superiores de vitamina D e inferiores de proteína C reactiva, la cual aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

 

La 'barriga cervecera'

 

Una de las partes más interesantes de la investigación, por el extendido mito que asocia barriga y cerveza, es la que se ha fijado en la antropometría, es decir, el peso de los consumidores. "En cuanto a las mujeres, no se ha evidenciado diferencia alguna entre ambos grupos de personas", señala Ortega. "Pero lo más curioso es que los hombres consumidores gozan de menor circunferencia de cintura, menor índice de masa corporal y menos grasa".

 

Esto, según explican, se debe a que la bebida de malta es, en realidad, una de las que menor contenido calórico posee. "100 ml de cerveza contienen 45 kilocalorías, mucho menos que otras, alcohólicas o no, con más azúcares".

 

No obstante, bromean, "la barriga puede estar causada por la tapa que suele acompañar a la caña". Pero, precisamente, "este hábito va ligado al disfrute de la vida: la caña, la tapa y los amigos".