Los médicos reconocen que deben mejorar la comunicación con sus pacientes y saber escucharles

Presentación del manual 'El buen quehacer del médico'
La Organización Médica Colegial (OMC) recuerda a todos estos profesionales que deben escuchar con atención a sus pacientes, tener en cuenta sus opiniones y responder "sinceramente" a sus preguntas ya que, según ha reconocido su presidente, Juan José Rodríguez Sendín, la comunicación médico-paciente es un aspecto en el que "todavía se puede mejorar".


MADRID, 25 (EUROPA PRESS)



"A la gente hay que darle un modelo explicativo de lo que le ocurre porque, aunque no le soluciones del todo su proceso, eso alivia", ha apuntado durante la presentación del manual 'El buen quehacer del médico', un documento deontológico con el que se pretende orientar a estos profesionales en caminos y actitudes.

El presidente de la OMC ha recordado que "por encima de los intereses de todo tipo están los del paciente" y, aunque admite que en España los médicos están bien capacitados y también destacan por ofrecer un buen trato a sus pacientes, quizá sea este último punto donde más se puede mejorar.

"Donde tenemos más espacio por mejorar es en compasión, en ponerse en el lugar del paciente, sentir algo cuando se muere o tiene dolor, o cuando está muerto de miedo. Porque el miedo es una cosa horrible que hay que saber manejarla", ha aseverado Rodríguez Sendín.

En el documento recuerdan a los médicos que deben ser "sinceros, ganarse la confianza de los pacientes y familiares", ser "delicados y receptivos a la hora de facilitar información y ayuda, respetando el criterio de confidencialidad", entre otros aspectos.

En este sentido, uno de los autores de este documento y miembro de la Comisión Central Deontológica de la OMC, Juan Monés, ha insistido en que la comunicación es "un arma terapéutica impresionante" con que cuentan los médicos para tratar de aliviar el miedo que sufren muchos de sus pacientes.

"Algunos lo pasan fatal, y el miedo no se quita con muchos TAC o resonancias, sino acompañando, cuidando o escuchando", recuerda.

La importancia de la comunicación hace que en muchas facultades de Medicina se empiece a estudiar este aspecto y se incluya como asignatura troncal en muchos planes de estudios, bajo títulos como 'Bioética y comunicación con el paciente'.

ESTUDIARLO EN LA FACULTAD, Y LUEGO LLEVARLO A LA PRÁCTICA

El problema, según ha añadido Arcadi Gual, responsable del Área Profesional de la OMC y coautor de este manual, es que "los valores se pueden enseñar en clase pero se aprenden en la vida y en la práctica profesional" y, en ocasiones, el entorno hospitalario o ambulatorio "no ayuda".

"Si en un hospital están muy interesados por las publicaciones científicas y la investigación, el residente aprende que lo importante es esto y el paciente es una cosa de la que se sacan muestras; o si la gerencia presiona mucho sobre la información que pones en la historia clínica, la comunicación se convierte en ver cuántas cosas se apuntan en el ordenador, no en mirar a la cara del paciente", ha relatado.

Los recortes, el poco tiempo en las consultas o la falta de recursos también pueden condicionar la comunicación médico-paciente, pero ahí el presidente de la OMC lo tiene claro: "el médico tiene que arreglárselas para responder a las necesidades de su paciente, la duda no puede existir, otra cosa es que haga lo que pueda", ha defendido.

"La queja de que no tenemos suficientes recursos va a continuar siempre, pero ahora tenemos más recursos que nunca y la profesión siempre ha sido excelente. Es lo que tenemos y con eso tenemos que apañarnos", ha proseguido Rodríguez Sendín.

CONJUGAR DERECHOS DE PACIENTES Y PROFESIONALES

Además, en ocasiones se deben conjugar los derechos del paciente con los del propio profesional. "Tenemos el derecho a la objeción pero también el derecho de los pacientes a estar informados, y tan sacrosanto es uno como otro, y hay que hacerlos compatibles, no vale tomar una posición en favor de uno más que de otro", defiende.

Y, como reconoce Rodríguez Sendín, esto tampoco es fácil, como muestra que en su guía se defienda "claramente" que tienen que defender por encima de todo la vida pero, como reconoce, "algo habrá que hacer cuando hay otro empeñado en no respetarlas".

Monés ha puesto el ejemplo de los testigos de Jehová y de su negativa a recibir trasfusiones de sangre. "El riesgo de operar es mucho más elevado, pero la autonomía del paciente hay que respetarla, y nuestros pacientes tienen siempre derecho a sus tratamientos si aceptan un riesgo más grave, ha recordado.

ADAPTAR LOS CONSEJOS A CADA SITUACIÓN Y CASO CONCRETO

Además, los autores han recordado que el documento trata de ofrecer una serie de consejos que luego deben aplicarse "de la mejor manera posible en cada situación" porque, como ha recordado Rodríguez Sendín, "no hay una solución mágica para todo".

Para ello, y con el objetivo de buscar la "excelencia", el presidente de la OMC ha recordado que están trabajando en la acreditación continuada de competencias para validar que los profesionales estén capacitados para ejercer su profesión con el paso de los años.

En este sentido, ha avanzado que ya lo tienen todo cerrado y quieren introducirlo "de forma amable" para que no haya médicos que puedan sentirse "agredidos". "No es un capricho ni son unas nuevas oposiciones, sino que lo tenemos que hacer e intentar estimular a todo el mundo y a diferenciar a quienes por algunas razones no están en las mejores condiciones.

"La excelencia es hacer lo mejor que tu sabes, en cada lugar y en cada momento, y para ello has de estar siempre preparado, siempre al día. Y en el siglo XXI no es sólo leerte un libro en tu casa, sino validarlo en algún sitio, como sucede con el carné de conducir", ha añadido Gual.