Los mayoristas exigen la cabeza del gerente de MercaSalamanca

Los mayoristas de frutas y hortalizas de MercaSalamanca seguirán mañana sin el suministro de frío. Las conversaciones con la gerencia saltaron ayer por los aires tras un infructuoso encuentro.
J. Romero

La ruptura se debió a la inclusión por parte de la dirección del ‘merca’ de condiciones distintas a las recogidas en los contactos entre ambas partes del viernes, como la exigencia del pago del IVA de la amortización de la deuda. Los empresarios ya tienen un claro culpable de esta situación: el gerente de MercaSalamanca, Agapito Fernández, y el edil de Economía del Ayuntamiento de Salamanca y presidente de Zaldesa, Fernando Rodríguez. “O desaparecen el gerente y el concejal que tanto le protege o MercaSalamanca cierra por quiebra”, advierte uno de los mayoristas como dos únicas soluciones.

Los empresarios de frutas, que tienen cortado el suministro de frío industrial desde el día 15 de mayo y arrastran una deuda aproximada de 160.000 euros, celebraron ayer a partir de las nueve y media de la mañana una asamblea de más de una hora de duración en el mercado previa al encuentro con el gerente. Sobre la mesa, la oferta del viernes de la dirección de pagar el 30% de la deuda pendiente, salvo la amortización, y aceptar los costes variables del servicio para restablecer el suministro de frío industrial en la misma jornada de ayer. En el encuentro participaron, además de Agapito Fernández, los abogados del Ayuntamiento y de los mayoristas. La exigencia del gerente del pago del IVA de la amortización y la posibilidad de que los empresarios tengan que pagar toda la deuda, un 30% ahora y el resto más tarde, dinamitaron el diálogo. “Volvemos a las posiciones del inicio. Mientras esté Agapito es difícil que se llegue a un acuerdo”, admite un mayorista del pabellón de frutas. Mañana acudirán, de nuevo, al ‘merca’ sin el frío industrial. Lo harán, además, sin los camiones frigoríficos con los que han conservado la mercancía en los últimos dos meses y medio. La Policía Local obligó a los mayoristas a retirarlos el viernes. Los empresarios han optado por comprar menos y repartirse la mercancía para que no se estropee.