Los ladridos de un perro le cuestan a su dueña 150 euros por superar en 10,5 decibelios el nivel de ruido permitido

Inmueble en el que se impuso la sanción por el fuerte ladrido de un perro

El suceso tuvo lugar a las 22.50 horas del 24 de julio cuando los vecinos llamaron a la Policía Local para denunciar este hecho.

Los ladridos de un perro pueden ser molestos... hasta el punto de superar en 10,5 decibelios el nivel permitido, incumpliendo el artículo 59.4 de la Ley 30/1992, de 26 de Noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y el Procedimiento Administrativo Común.

 

Al menos eso es lo que aparece en la denuncia formulada por la Policía Local de Salamanca el pasado 24 de julio a las 22.50 horas en una vivienda sita en el Avda. Federico Anaya nº 88-90, en la que S. P. M. fue sancionada por cometer una "infracción muy grave contemplada en la Ordenanza Municipal para la Protección del Medio Ambiente contra la Emisión de Ruidos y Vibraciones, consistente en superar los niveles máximos admisibles de ruido a partir de ocho decibelios (8 dB) tanto en emisión como en inmisión, infracción que podría ser sancionada con multa de hasta 3.000 euros, según contemplan los artículos 36.3.a y 38.1.c de la referida Ordenanza Municipal".

 

No en vano, la sanción final asciende a 150 euros, "en ausencia de situaciones de reincidencia u otras agravantes/atenuantes de su responsabilidad que no se aprecian en principio a la hora de iniciar el presente expediente sancionador".