Los jóvenes de Monleras recuperan el trabajo comunitario de sus mayores

Jóvenes trabajando en los árboles rojos

Los chicos y chicas participantes han recibido un estímulo para proyectar sus sueños de futuro mirando al mundo rural de Monleras. 

Con edades comprendidas entre catorce a veinte años, un grupo de jóvenes monlerenses toma el relevo generacional de lo que ha sido uno de los grandes puntales del desarrollo integral de este pueblo. El trabajo colectivo y voluntario para la comunidad. Estos trabajos refuerzan los vínculos sociales entre pasado y presente aportando nuevas direcciones para el futuro.

 

 

EL ARTE COMO RITUAL SOCIAL

 

Hace diez años el artista Fernando Sánchez Blanco realizó junto con vecinos de Monleras la intervención paisajística “Árboles rojos”, un hito para señalizar la zona de recuperación medioambiental y conmemorar los premios recibidos por esas actuaciones. En aquella ocasión el artista quiso desnudar estéticamente la obra para visibilizar la fuerza y determinación de estas personas por construir un futuro sostenible para su pueblo.

 

Los cinco troncos procedentes de un derribo fueron “indultados” como un símbolo de recuperación y revitalización de valores tradicionales, muchas veces desdeñados. El gran círculo megalítico formado por bloques de granito es el compromiso y el empeño por lograr ese futuro. Una obra abierta y viva, que ha sido testigo de los numerosos frutos que ha recogido Monleras a lo largo de este tiempo pero que también ha ido envejeciendo junto a las personas que lo hicieron posible.

 

“RAMAS EN LOS ÁRBOLES ROJOS”

 

De nuevo Fernando Sánchez Blanco vuelve a intervenir en esta pieza para regenerar vínculos y compromisos en este caso con los más jóvenes.

 

Si antes fue la fuerza ahora es la orientación para no perder la dirección. Un tótem con cuatro caballos marca los puntos cardinales a modo de rosa de los vientos y el suelo de pizarra negra y cuarcita blanca quiere asemejar una constelación de estrellas que son los sueños que surgen al contemplar la infinitud de un cielo nocturno sin límites. En la siguiente fase los árboles serán envueltos por filigranas de espirales realizadas en forja de las que surgirán los nuevos brotes y ramas que identificarán a esta generación de jóvenes, dignos hijos de Monleras.

 

ESCUELAS CAMPESINAS

 

Esta iniciativa cuenta con la colaboración de Escuelas Campesinas de Salamanca, asociación cultural que trabaja por defender la vida en los pueblos y el futuro del mundo rural, desde un compromiso con la gente y con el territorio. Un reto importante, en este contexto de despoblación y menosprecio de lo rural que impide ver alternativas de vida en los pueblos, es incentivar en los jóvenes el arraigo en la tierra, despertar en ellos la conciencia de pertenencia a un mundo que ofrece otras posibilidades y valores para el desarrollo como personas, acompañarlos en su formación y apoyar sus propias iniciativas que les ayuden a lograr la inserción social y laboral a la que aspiran. La intervención comunitaria en el círculo de árboles rojos responde a este planteamiento educativo y se inscribe en el proyecto denominado “Jóvenes en el Noroeste salmantino: buscando el futuro en la tierra”. Sin duda alguna, los chicos y chicas participantes han recibido un estímulo para proyectar sus sueños de futuro mirando al mundo rural.

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