Los impagos de la hipoteca dejan sin casa a 350 familias salmantinas

Un total de 350 familias salmantinas perdieron su hogar el año pasado al no poder hacer frente a su hipoteca, un 78,6 por ciento más que las 196 de 2008, según se desprende de los Datos sobre el efecto de la crisis en los órganos judiciales, realizado por el Consejo General del Poder Judicial.
e. s. c. / Agencias

En el conjunto de Castilla y León, 3.019 familias de la Comunidad recibieron en 2009 el primer aviso judicial por no haber hecho frente a los pagos de las hipotecas. Las ejecuciones hipotecarias ordenadas por los juzgados de la Comunidad, que suponen el inicio de un proceso que puede terminar o no en la subasta, se dispararon un 60,9 por ciento, algo más que la media nacional, que se situó en el 59 por ciento. Según el órgano judicial, durante el pasado año los juzgados dictaron 3.019 embargos frente a los 1.876 de 2008 y los 888 registradas en 2007. Una cifra que disparó la estadística un 60,9 por ciento, algo más que la media nacional, que en el mismo periodo se elevó un 59 por ciento. La provincia que más sufrió en 2009 los efectos de la crisis fue Ávila, donde 278 propietarios, ya fueron particulares o empresas, vieron como los bancos y las cajas les anunciaron el embargo del inmueble al no poder hacer frente a los pagos de las hipotecas. 278 ejecuciones hipotecarias que suponen un crecimiento del 113,8 por ciento frente a las 130 que se contaron un año antes, en 2008.

Por encima de la media regional y nacional también se situaron Zamora, donde los embargos pasaron de los 82 de 2008 a los 154 del pasado año (87,8 por ciento más), y la ya citada Salamanca, provincia en que 350 propietarios perdieron sus viviendas frente a los 196 que se enfrentaron a la misma situación en 2008 (78,6 por ciento más).

En Segovia las ejecuciones hipotecarias crecieron de las 110 de 2008 a las 192 de 2009 (74,5 por ciento) y León, donde el aumento fue menor (65 por ciento) pero los embargos afectaron a más familias, 551 en total, frente a las 334 del año anterior. La provincia castellano y leonesa que mejor ha sorteado los efectos de la crisis respecto a las hipotecas ha sido Palencia, donde las ejecuciones ordenadas por los juzgados sólo se incrementaron un 1,5 por ciento, al pasar de 136 a 138. Por debajo de la media regional también se sitúan Valladolid (53,9 por ciento), donde, a pesar de todo, 799 propietarios fueron forzados a dejar su vivienda; Burgos (52,3 por ciento), con 498 familias afectadas y, por último, Soria (40,5 por ciento), donde los juzgados dictaron 59 ejecuciones hipotecarias.

Evolución trimestral
La evolución trimestral demuestra que al leve descenso registrado en el tercer trimestre, donde los embargos bajaron de 782 a 613, le siguió un aumento en el cuarto, que cerró el año con 861 ejecuciones hipotecarias dictadas.

Son las entidades financieras las que recurren principalmente a los juzgados para reclamar una ejecución hipotecaria cuando el impago de las cuotas supera los tres meses, una situación que afecta tanto a particulares como a promotoras que no han logrado vender sus pisos.

Entonces se inicia un proceso que puede terminar en la subasta del inmueble y el desahucio de sus ocupantes. El órgano judicial advierte también que la cifra de embargos puede ser mayor de la que aparece reflejada en las estadísticas ya que una sola petición de ejecución hipotecaria puede afectar a más de un inmueble. El Consejo General del Poder Judicial también analiza las otras causas que se han disparado a consecuencia de la crisis y que, a su vez, colapsan el trabajo de los juzgados. Tal es el caso de las resoluciones de despidos cuando no hay acuerdo entre la empresa y el trabajador. Situación que ha llevado a los juzgados de lo social de la Comunidad a abrir 5.581 causas, un 25,1 por ciento más que en 2008, aunque el porcentaje resulta menor que la media nacional, del 31,5 por ciento.