Los hosteleros vallisoletanos expectantes ante la gran repercusión del Concurso Nacional de Tapas

Uno de los bocados del Concurso de Pinchos y Tapas de Valladolid del año pasado. BORIS GARCÍA

Un jurado presidido por Martín Berasategui, el alto nivel de la cocina vallisoletana y la repercusión mediática del acto, hacen del décimo Concurso Nacional de Pinchos y Tapas de Valladolid, un evento ineludible.

La gastronomía está de moda. En los últimos años el arte culinario ha tomado un valor especial. Por otro lado, la idea de aldea global también tiene mucho que ver. Al fin y al cabo las distancias cada día son más cortas y la posibilidad de conocer que se come en otros países sin moverse de la propia ciudad, fascina.

 

A este concepto renovado de cocina le han ayudado a dar forma el boom de programas televisivos del calibre de Top Chef, Master Chef o Pesadilla de la Cocina. Pero antes de ellos, los concursos de cocina ya eran una realidad.

 

En el caso de Valladolid, fue hace ya diez años cuando la ciudad del Pisuerga se decidió, en una oda al tapeo, a organizar el único Concurso Nacional de Pinchos y Tapas que acoge a todas las regiones de España.

 

El Ayuntamiento de la capital vallisoletana, la Asociación de Hosteleros de Valladolid y la empresa de eventos Gastronomicom News, han sido los encargados de la organización de este certamen.

 

Cuarenta y cinco establecimientos vallisoletanos acogerán del 3 al 5 de noviembre a los 48 cocineros finalistas que disputan entre sí el premio de este concurso nacional que consigue que especialistas en pinchos, vallisoletanos y visitantes convivan bajo el ambiente festivo de la afición española por antonomasia: la tapa.

 

Jaime Fernández, el Presidente de la Asociación de Hosteleros, recalca la presencia estelar de Martín Berasategui como jurado del Concurso “es muy, muy importante para la marca Valladolid”.

 

La ciudad vallisoletana volcada con la gastronomía, también celebra un Concurso Provincial de Tapas sobre el cual se ha comentado que podría tener incluso más nivel que el nacional. Fernández aclara que “es totalmente diferente, no se podría ni comparar”. “De Valladolid  se presentan establecimientos con un nivel altísimo, es una de las principales ciudades de tapas y pinchos”.

 

La repercusión mediática del concurso a nivel nacional e internacional es, según Jaime Fernández, “muy grande”, pero respecto a la afluencia de público comenta que “sobretodo se nota el fin de semana”. Con buenas sensaciones, la ciudad del Pisuerga se prepara para celebrar su décimo Concurso Nacional de Pinchos y Tapas.