Los grandes incendios de los últimos doce años costaron casi 10 millones de euros a la provincia

Incendio de Agallas en agosto de 2003. Foto: JCyL

Los fuegos de Barruecopardo, El Tejado, Agallas y Serradilla del Llano sumaron 9,4 millones de euros de pérdidas y arrasaron casi 9.000 hectáreas. Todos fueron intencionados.

El daño al paisaje y a los valores naturales es la gran pérdida que dejan los incendios. Pero hay otra factura, la económica, que suele pasar más desapercibida y que supone un importante lastre en provincias como Salamanca, propensa a los grandes fuegos. Ahora ya es posible saber el valor de las pérdidas económicas de los mayores incendios de las última década en la provincia, y la cifra es importante: casi 10 millones de euros.

 

El logro lo ha hecho posible la fundación Civio, una plataforma sin ánimo de lucro que persigue un acceso más transparente a los datos públicos y que puso uno de sus objetivos en las cifras de los incendios forestales. Tanto la Junta de Castilla y León como el Ministerio de Medio Ambiente ofrecen cifras oficiales, pero no informes completos. Tras solicitarlos, la plataforma ha podido acceder a ellos y ha elaborado el informe "España en llamas" que permite conocer en detalle hectáreas afectadas, municipios y entornos afectados y, muy importante, coste de las tareas de extinción y cuantía de las pérdidas económicas calculadas por las administraciones para muchos de los fuegos.

 

En el caso de Salamanca, este singular trabajo periodístico arroja un resultado abrumador sobre las pérdidas que han dejado los cinco grandes fuegos registrados entre 2001 y 2012 en la provincia. Se trata, por orden cronológico, de los de Barruecopardo, El Tejado-Guijuelo, Agallas, Serradilla del Llano y Villarino de los Aires que, salvo este último, quemaron más de mil hectáreas cada uno. La cuenta supera los 9,4 millones de euros de pérdidas económicas entre estos cinco grandes siniestros.

 

Además, entre todos se acercan a las 9.000 hectáreas quemadas, requirieron de la participación de casi mil personas y del uso de más de 130 medios técnicos (maquinaria y medios aéreos). Estos dos últimos aspectos tienen también un coste que, en el caso de los incendios salmantinos no se especifica aunque el estudio sí tiene datos de otros siniestros.

 

El más dañino en términos económicos fue el de Agallas, en el verano de 2003. El fuego fue intencionado, se inició el día 13 de agosto y en los tres días y 6 horas que duró quemó 2.402 hectáreas; es uno de los mayores de los que hay datos en la provincia. Requirió del uso de 177 personas y 32 vehículos para extinguirlo. Y cuando se logró, las pérdidas sumaban 5,2 millones de euros según los datos del Ministerio a los que ha tenido acceso Civio.

 

Aquel agosto fue especialmente nefasto porque, poco días antes, El Tejado había sido escenario del mayor fuego del que hay datos en la historia reciente. Originado en El Barco de Ávila el 3 de agosto de 2003, pronto saltó a la provincia salmantina, afectando a los municipios de El Tejado, Santibáñez y Puente del Congosto. En total el siniestro se prolongó durante 12 días y 21 horas y quemó 2.849 hectáreas; las pérdidas que arrojó fueron de 3,2 millones de euros y requirió de un dispositivo de 32 personas y 5 medios mecánicos para su extinción.

 

Por detrás están los de Serradilla del Llano (31 de agosto de 2005), que quemó 1.050 hectáreas y que generó unas pérdidas de 612.000 euros en los menos de dos días que duró; y el e Barruecopardo (7 de agosto de 2001), que afectó a 1.450 hectáreas en poco más de dos días y dejó pérdidas de 423.000 euros; sin datos está el de Villarino de los Aires (30 de julio de 2010), que quemó más de 980 hectáreas en seis días.