Los ganaderos 'pagan el pato' de la inexperiencia de la Diputación con un viaje caótico a la feria de Aquitania

Representantes de la Diputación e integrantes de la expedición a Aquitania.

Asistentes describen el viaje a la feria francesa, organizado por la Diputación, como un periplo con constantes retrasos y problemas, en el que representantes institucionales y profesionales durmieron en hoteles diferentes, sin traductor... y no entienden la precipitación para acudir a una cita donde fue imposible hacer promoción adecuada.

La Diputación de Salamanca ha 'vendido' la presencia hace unos días de una expedición salmantina en Aquitania como un avance para la futura Salamaq y una visita provechosa para 40 empresarios del sector agropecuario. Sin embargo, la realidad ha distado bastante de la instantánea que la insitución provincial ha querido transmitir. Y lo que el equipo de Gobierno ha descrito como "intercambio de experiencias" y una visita "muy positiva" ha sido un rosario de problemas y un viaje en el que no se había organizado contacto profesional alguno y en el que la promoción de la feria ha sido imperceptible.

 

El asunto ha saltado este jueves en el pleno de la Diputación, donde el grupo socialista ha dado a conocer algunos detalles que describen un panorama de improvisación y prisas. Según la diputada Carmen García, los 40 integrantes de la expedición salmantina han acudido sin traductor, no han tenido respaldo institucional en algunas visitas, han tenido problemas con el hotel, han llegado tarde a casi todos los lados por la mala planificación del viaje y ha sido imposible hacer contacto comercial alguno. El vicepresidente de la Diputación, Carlos García Sierra, ha negado estas situaciones, salvo los problemas en el hotel, y ha descrito el viaje como una visita "muy positiva" para el intercambio de experiencias. 

 

UNA EXPEDICIÓN SEPARADA

Sin embargo, esta descripción dista mucho de la que ha podido conseguir este medio de fuentes directas que han acudido hasta Burdeos dentro de la expedición salmantina. Esta es la primera vez que la Diputación organizaba un viaje de estas características, ya que por un lado han acudido dirigentes de la Diputación y, por otro, representantes del sector. El primer grupo lo han formado Carlos García Sierra, el diputado de ferias, Jesús María Ortiz, un responsable de la agropecuaria y una persona de protocolo; el segundo, 40 personas escogidas de manera particular.

 

Según las fuentes consultadas, la elección ha sido discrecional y se ha recurrido a las invitaciones para seleccionar a los asistentes; de hecho, el grupo socialista recibó el encargo de invitar a cuatro alcaldes/ganaderos... se ha llamado a alcaldes del PSOE y del PP, representantes de las mesas y la lonja, de las organizaciones agrarias profesionales... pero la Diputación no ha facilitado la lista completa de los invitados. Lo lógico hubiera sido hacer una convocatoria abierta entre los profesionales y que se apuntaran los interesados.

 

En cuanto al coste, poco se sabe, ya que oficialmente se mantiene que lo ha asumido la potente asociación de ganado de Aquitania en virtud del acuerdo por el que luego se hace lo mismo cuando visitan la feria salmantina en septiembre. Sin embargo, hay datos que siembran la duda sobre esta cuestión. El primero, que la representación 'oficial' durmió en un hotel diferente en el centro de Burdeos, mientras que la expedición 'profesional' lo hizo en un hotel de las afueras. Según fuentes conocedoras del modus operandi, lo normal es que Aquitania se haya hecho cargo del alojamiento oficial y que el de los profesionales ha corrido por cuenta de la Diputación de Salamanca, donde se tendría que haber aprobado el gasto en las estructuras creadas para organizar la nueva feria.

 

UN VIAJE CAÓTICO

Según la diputada socialista, el viaje hasta Burdeos ha sido una pequeña odisea y se ha caracterizado por los retrasos, extremo que confirman fuentes que han realizado el periplo. Los seleccionados salieron el día 23 de mayo a las seis de la madrugada, pero la planificación se demostró errónea porque con 8 horas de viaje para cubrir los 700 kilómetros entre Salamanca y Burdeos indicaban que se iba a llegar tarde a la primera visita a una explotación en Las Landas. Así fue: estaban citados a las 12 del mediodía y llegaron a las dos de la tarde. Para más contrariedad, acudían sin traductor, lo que hizo que la visita resultara menos provechosa de lo deseable.

 

El retraso se arrastró para la llegada a Burdeos, otros 180 kilómetros desde la explotación que visitaron, y de nuevo la falta de traductor generó un segundo problema: en el hotel no les querían entregar las habitaciones. Este extremo lo ha admitido el vicepresidente de la Diputación. El problema es que la persona que había hecho la reserva y que estaba autorizada para el registro, se encontraba alojada en el hotel céntrico escogido para los representantes institucionales.

 

 

UNA AGENDA DEMASIADO APRETADA

 

Ya en Burdeos, la agenda se ha caracterizado por los retrasos y la precipitación. Se llegó tarde a una visita al parlamento de Aquitania y también a la importante feria agropecuaria; sí se logró acudir a una ponencia, donde sí había servicio de traducción, pero la expedición tuvo que renunciar a algunas actividades por lo apretado de la agenda y las muchas horas de viaje y desplazamientos, ya que el hotel estaba lejos de la feria.

 

Según las fuentes consultadas, lo normal es que este tipo de visitas profesionales duren 4 ó 5 días aprovechando que la feria se prolonga durante más de una semana; por eso, las fuentes consultadas dicen no entender por qué la Diputación ha decidido organizar el viaje con las prisas y la falta de tiempo con las que lo ha hecho: han sido 16 horas de viaje, más los desplazamientos, y dos días para todo. La planificación ha sido errónea, quizás porque era la primera vez que se organizaba desde la Diputación.

 

 

ESCASA PROMOCIÓN

 

Con este panorama, no ha sido posible hacer gran número de contactos y la promoción ha sido escasa. Según la Diputación, se trataba de un intercambio de experiencias, aunque en la nota de prensa oficial también habla de las relaciones profesionales establecidas y de firmas para acudir a ferias... los asistentes consideran imposible haber hecho contacto alguno en estas condiciones. A pesar de ello, la Diputación asegura que los participantes "expresaron su deseo de que se repita" y "expresaron la idoneidad de estas misiones profesionales". En la feria, la expedición sí estuvo acompañada por la representación institucional.

 

Además, y de nuevo según las fuentes consultadas, la promoción de Salamanca se limitó a una degustación de jamón de Guijuelo y de miel que se hizo gracias a la cesión de un estand de una marca local de legumbres, cuando lo normal es acudir con estand propio y para más días. Un planteamiento más profesional, similar al que aplica la organización ganadera francesa a la que se ha visitado, y que se ha echado en falta a pesar de las afirmaciones oficiales.

 

 

FIRMA CON AQUITANIA

 

Detrás de estas prisas e improvisación está el deseo de aprovechar el viaje para el auténtico propósito para el que estaba organizado, que era establecer contacto con la Feria de Aquitania, una de las organizaciones profesionales más potentes y auténtico lujo para el concurso de ganado que, paralelamente, ha convivido con la feria agropecuaria salmantina. Hasta ahora, las relaciones de Aquitania estaban establecidas con IFESA, pero al apartar la Diputación a los técnicos que llevaban 30 años organizando la feria era necesario organizar cuanto antes el contacto desde la propia institución. La presencia de los ganaderos franceses da mucho lustre a la feria salmantino y su ausencia no se podría explicar.