Los ganaderos del oeste de Salamanca califican su situación como “crítica” por la pertinaz sequía

La escasez de pasto, el precio de la paja y el pienso y la necesidad de camiones cisterna son los principales problemas
Los ganaderos del oeste de la provincia de Salamanca (comarcas de Vitigudino y Ciudad Rodrigo) han levantado de nuevo la voz de alarma debido a la situación de crisis por la que atraviesan que se ha visto agudizada por la pertinaz sequía de los últimos meses ya que el agua que cayó en el mes de abril ya ha desaparecido.

Este hecho provoca que los productores tengan que alimentar al ganado con paja o pienso, lo que supone un coste de producción añadido a su ya maltrecha situación porque la escasez de pastos hace inviable la alimentación del ganado sin coste alguno. Por eso, el elevado precio de los piensos como consecuencia de la materia prima y de la paja, con buen nivel en el mercado conllevan situaciones casi dramáticas de cara al futuro.

No hay que olvidar que la época otoñal se caracterizó por una pertinaz sequía, al igual que los meses de la primavera y lo que va de verano, con la excepción de abril, donde las precipitaciones resucitaron a un campo que estaba muerto, pero ya no queda ni rastro de agua.

Por ello, muchos ganaderos tienen que recurrir a los camiones cisterna para abastecer de agua al ganado porque las charcas están completamente secas y eso supone otro coste más para los profesionales que ven como a la crisis propia de los sectores se les unen otros factores ajenos a su voluntad.

Así, el futuro se tiñe aún más de negro en una provincia donde la sequía ha tenido un efecto tremendamente negativo sobre los cereales y también sobre la ganadería, de un modo especial en el oeste salmantino.