Los fieles muestran su devoción a la Virgen del Carmen por los campos y el Tormes

Alba de Tormes. La procesión marinera repite su peculiar recorrido por el agua atrayendo a cientos de personas en la Puerta del Río
C. H. / R. J. / L. l.

Numerosos rincones de la provincia salmantina se vistieron ayer de fiesta para honrar a la patrona más marinera de cuantas se celebran en esta tierra salmantina. De esta manera, Villoruela vivió con fervor el día grande de sus fiestas en honor a la Virgen del Carmen y el Santísimo Cristo de la Esperanza. Con la eucaristía en la iglesia parroquial de San Pedro, comenzó la mañana, en la que no faltó la tradicional procesión de las dos veneradas imágenes por las calles de la localidad, que incluyó la parada habitual en el monasterio trinitario de Santa María la Alta, desde donde las hermanas de clausura que allí residen pudieron contemplar el desfile procesional. De vuelta a la iglesia, tuvo lugar el típico remate de banzos, que también se realiza durante las fiestas del Cristo de la Esperanza en el mes de mayo. Las andas del Cristo se subastan en celemines, una antigua medida cerealista, mientras los niños del municipio son sentados a los pies de la imagen para invocar su protección. Las fiestas de Villoruela continúan hoy con la tradicional paellada en el Mirador amenizada por la orquesta el Tinglao.

Por su parte, El Pedroso de la Armuña honró también a la Virgen del Carmen en las que son sus fiestas patronales, junto a las de San Pedro, que en esta localidad se celebran de modo peculiar a finales del mes de agosto, en vez de en junio como correspondería. La procesión y el descendimiento de la imagen de la Virgen fueron los instantes más emocionantes de la jornada festiva.

Y de la tierra de Las Villas a la comarca albense donde sus vecinos participaron en la tradicional procesión marinera con la Virgen del Carmen por las aguas del Tormes, un peculiar recorrido que se repite cada año entre un gran fervor y emotividad. Desde primera hora de la tarde, cientos de personas se agolpaban junto al puente de entrada a la villa ducal y en los alrededores de la Puerta del Río. La espera se realizaba desde diferentes puntos de la villa: en el puente, en los alrededores de la Basílica y a la orilla del río no cabía un alfiler. Tras la misa y el correspondiente sonido de los cohetes, la imagen de la Virgen se fue acercando desde la otra orilla del río, cruzando por debajo del puente, hasta el entorno de la ronda de Alcázar.
Ésta fue seguida por piraguas, zódiacs y pescadores que no quisieron perder su oportunidad de rendir homenaje a la Virgen del Carmen en sus barcas. La imagen llegó a su destino entre “vivas”, aplausos y cánticos. Allí se procedió a recuperar de las aguas una imagen de la Virgen, a subir las mallas y recoger el pescado capturado para en un acto simbólico devolverlo al río. Las actividades acabaron con el encuentro entre las dos imágenes y las celebraciones con la imposición del Santo Escapulario. Y es que en Alba de Tormes, julio es el mes consagrado a la Virgen del Carmen. Durante todo el mes, la iglesia de los Carmelistas Descalzos celebra misas, rosarios, novenas y ofrendas florales.

La Sierra es la última de las comarcas que se rinden ante su Reina, la Virgen del Carmen. De esta manera, Herguijuela de la Sierra congregó en la jornada de ayer a un buen número de vecinos y visitantes que acudieron fieles a la cita con su patrona. Pasadas las doce del mediodía arrancaba la eucaristía siempre con la imagen presente, la misma que momentos después sería portada en andas por las calles del municipio. Era la una del mediodía cuando los vecinos la levantaban hacia el cielo y la paseaban por cada rincón de esta pequeña localidad que la recibió engalanada en un sentido homenaje.

Ya en la Plaza Mayor, y tras la bendición de la Virgen, uno a uno cada vecino fue depositando su pequeño granito de arena como muestra de su devoción antes de dar paso a los tradicionales bailes. En esta ocasión no hubo mozas ni mozos vestidos, pero sí dos pequeños que se arrancaron a bailar, como ya lo vienen haciendo en otras ocasiones, provocando el espontáneo aplauso de cuantos allí se congregaron. Fue un momento emotivo porque con las danzas se rememoran las tradiciones de un municipio que, aunque pequeño, nunca ha perdido la esencia de su cultura. Tras dar por terminado el acto, los vecinos devolvieron a la imagen a su capilla donde permanecerá hasta la próxima.

Ya por la tarde el protagonismo lo adquirieron los pequeños de la localidad gracias a la actuación de circo y humor protagonizada por El Gran Rufus. Junto a ello, y pensando siempre en las personas más mayores, tuvo lugar el campeonato de calva en la que los expertos pudieron demostrar sus grandes dotes.

Y con la noche llegó el momento más esperado por algunos jóvenes, la verbena que llevó a la gran orquesta Gran Cinema a dar el do de pecho hasta altas horas de la madrugada.

Sin que el ánimo decaiga los municipios acogerán hoy numerosos actos en honor a la patrona de estas localidades en las que jóvenes y niños cobrarán un protagonismo especial con las diversas actividades celebradas durante el día y a lo largo de mañana domingo.