Los dos menores reconocen que obligaron a otro a bailar desnudo

Juicio. El Ministerio Público mantuvo en las conclusiones la petición de un año de libertad vigilada y 60 días de trabajos en beneficio de la comunidad para los dos alumnos de un instituto de Peñaranda
E. G.

Los dos alumnos de 16 años acusados de humillar presuntamente a otro, también menor, reconocieron ante el juez haber obligado al escolar a bajarse los pantalones y los calzoncillos y a bailar desnudo delante de otros alumnos del centro donde cursan estudios, en el municipio de Peñaranda de Bracamonte, según informaron fuentes jurídicas.

Durante su comparecencia en el Juzgado de Menores, en un juicio que se celebró a puerta cerrada, los dos imputados reconocieron las humillaciones a las que sometieron a la víctima, de 15 años –estudiante de segundo de ESO–. Tan sólo negaron que hubieran obligado al alumno a introducirse un palo de hóchey por el ano, extremo que fue ratificado con el testimonio de la víctima.

En las conclusiones finales, el Ministerio Público mantuvo para los dos acusados la pena de un año de libertad vigilada, al que se añaden 60 días de trabajos en beneficio de la comunidad.

Los hechos por los que los dos menores se sentaron en la mañana de ayer en el banquillo de los acusados sucedieron a comienzos de curso, concretamente en la tarde del día 14 de octubre, a las 17.30 horas, en las pistas deportivas del instituto Germán Sánchez Ruipérez.

Según señaló la acusación pública en su escrito de calificación, los dos imputados presuntamente obligaron a su compañero de instituto a bajarse los pantalones y, posteriormente, los calzoncillos, le grabaron –como quedó reflejado en los teléfonos móviles– y le obligaron a bailar desnudo delante de un grupo de estudiantes del centro. Según la acusación pública, los menores amenazaron supuestamente al estudiante con darle con la cabeza en la pared si se negaba a bailar ante el resto de compañeros del instituto.

El fiscal también consideró probado que los acusados le obligaron a chupar un palo de hóckey que previamente intentaron introducirle por el ano, extremo que ha sido negado por los dos adolescentes, pero no por la víctima. Junto al acto delictivo cometido el citado día, la Fiscalía considera que las vejaciones hacia la víctima se venían produciendo desde el inicio del curso, mofándose de ella y dándole collejas.

Con esta medida, el fiscal pretende que a los dos menores se les enseñen las reglas de convivencia y que se les someta a un proceso de reeducación. La acusación particular mantuvo la petición de un año y medio de internamiento en un centro de menores (doce meses de internamiento y el resto en libertad vigilada), por un delito contra la integridad moral y otro de tentativa de agresión sexual al hacerle chupar el palo e intentar presuntamente introducírselo por el ano. Solicita una indemnización de 8.000 euros.

Las defensas pidieron la absolución al considerar que los imputados son inocentes y que los hechos se sacaron de contexto. La víctima ha tenido que someterse a un tratamiento psicológico y continúa en el centro, mientras que los acusados ya no acuden a este instituto.