Los dos detenidos por secuestrar a un hombre ya están en la calle

Juzgados. Uno de los arrestados queda en libertad tras abonar una fianza de mil euros. Aldearrodrigo. La víctima fue amordazada, la llevaron a un camino en el maletero y la soltaron tras incendiar su coche
E. G.

Los dos detenidos acusados de secuestrar a un vecino de Aldearrodrigo para robarle están desde la tarde de ayer en libertad, según informaron fuentes cercanas al caso.

Los sospechosos, con iniciales A. A. A., de 30 años e I. G. G., de 26 años permanecían en el centro penitenciario de Topas después de que el juez de Guardia decretara su ingreso en prisión preventiva el día 22 de mayo. En la mañana de ayer, acudieron a una rueda de reconocimiento a los Juzgados de Colón, tras la cual, el Juzgado de Instrucción número 2, encargado del caso, decretó que ambos detenidos salieran de prisión.

Para A. A. A. se decretó su libertad sin fianza, mientras que I. G. G., tuvo que abonar una fianza de 1.000 euros para poder conseguir su libertad hasta la celebración de la vista oral, según las citadas fuentes.

Los hechos por los cuales los dos jóvenes fueron arrestados sucedieron en torno a las 22.30 horas del pasado día 20 de mayo, en la localidad salmantina de Aldearrodrigo. La víctima de los secuestradores fue un vecino, V. C., que fue asaltado y amenazado por tres personas –la cuarta llegó media hora después–, con el objetivo de robarle dinero. “Después de encerrar el coche en el garaje, me asaltaron tres individuos de complexión fuerte con los que tuve un forcejeo hasta que me amordazaron. Me quitaron las llaves y entraron en mi casa pero no consiguieron nada y después entraron en la nave donde tengo el coche y la furgoneta”, argumentó la víctima en el momento de los hechos. Tan sólo pudieron conseguir “30 euros, pero ellos insistían en pedirme dinero. Me maniataron, me metieron en el maletero de mi propio coche y me dejaron en un camino agrícola cerca de Almenara de Tormes”. Después y tras huir de los asaltantes, V. C., tuvo que caminar descalzo durante unas horas por varios caminos hasta que llegó a Torresmenudas, situada a tres kilómetros de Aldearrodrigo, donde acudió a casa de un conocido para avisar a su hermano y a la Guardia Civil, cerca de la 01.30 horas. “Caminé durante un par de horas y me orienté por las luces de Topas y las del pabellón de Aldearrodrigo, alrededor de las 00.00 horas hasta que llegué, después de soltarme tres veces y de aguantar que me metieran un calcetín en la boca, me golpearan y amenazaran en reiteradas ocasiones”, comentó la víctima.

El afectado, que se dedica a distribuir dulces y gominolas señaló que mientras se encontraba en el maletero escuchó que querían “quemar mi coche conmigo dentro, y llegaron a echarme paja encima”. Le apartaron en una cuneta al lado de su coche y le pusieron un gorro en la cara antes de quemar su coche.

Esa misma noche, en torno a la 01.25 horas en la entrada a Salamanca, la Guardia Civil detuvo a dos de los tres asaltantes, I. G. G. y A. A. A., mientras que permanece en paradero desconocido el hermano del primero, F. G. G.

Después de un mes en el centro penitenciario de Topas, los sospechosos ya están en la calle.