Los 'díscolos' de Ciudadanos en Santa Marta crean su agrupación a pesar de Luis Fuentes

El diputado Pablo Yáñez, padrino de la nueva agrupación de Santa Marta.

El excoordinador regional tiene que 'tragar' con una nueva agrupación comandada por los que denunciaron sus maniobras para frenarla.

El mandamás de Ciudadanos en Salamanca, Luis Fuentes, ha tenido que rendirse a la evidencia y 'tragar' con una nueva agrupación de Santa Marta que se constituye tal y como querían los 'díscolos' del partido. La agrupación, cuarta de Ciudadanos en la provincia y clave en una localidad con muchos votos, tiene a sus mandos a todos los afiliados críticos que hace unas semanas denunciaron las maniobras del que fuera coordinador regional para frenar una agrupación que escapara a su control.

 

El partido ha presentado este lunes la agrupación, en un acto al que ha acudido el aparato y que ha apadrinado el diputado nacional Pablo Yáñez, instalado en Salamanca para dejarse ver en la inminente campaña electoral. La agrupación está integrada por una quincena de afiliados y su ejecutiva está compuesta por el núcleo duro de los afiliados críticos con la gestión de Luis Fuentes, empezando por su coordinador, Nuria Acevedo, número tres en el grupo municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Santa Marta.

 

Este lunes el clima era de cordialidad, aunque los 'díscolos' han obtenido una victoria sin paliativos. Se salen con la suya y tienen una nueva agrupación sin injerencias de la ejecutiva salmantina y que reconoce el importante papel que la lista local en Santa Marta juega actualmente, como grupo municipal en el ayuntamiento tormesino e importante fuente de votos. Al aparato de Salamanca no le ha quedado otro remedio que asumirlo por el importante tirón que tienen los que ahora comandan la agrupación.

 

El objetivo ahora es 'llevarse bien', cooperar y abrir vías de colaboración, aunque hace unas semanas eso parecía imposible. La facción crítica de Ciudadanos en Santa Marta se movió para denunciar los intentos de Fuentes por parar la creación de la nueva agrupación, que se frenó con el argumento de revisar las afiliaciones porque presuntamente muchas no eran válidas; se hizo el mismo día que estaba previsto y convocado el acto para constituir la agrupación, y que se aplazó. Al final, la coordinación regional tuvo que admitir que debía constituirse, pero hubo un segundo momento de tensión cuando no se autorizó la entrada de afiliados de Santa Marta a la asamblea de Salamanca alegando que ya estaba en trámite la nueva agrupación y que era a la que les correspondía acudir.