Los detenidos usaban el 'método Rush' para pasar la droga en el aeropuerto de Barajas

Un fallo en una de las entregas de las malestas dio pistas a la Guardia Civil para relacionar a 'El Rubio' con la entrada de droga a través del aeropuerto por las escuchas telefónicas autorizadas por el juez. Dos trabajadores de Barajas resultaron detenidos.

La Guardia Civil ha informado, en el marco de la 'operación Kiraly' del método que usaban los traficantes de drogas para introducir la mercancía en Salamanca. Así, utilizaban una técnica conocida como 'Rush', que se basa en la adquisición de la droga a través de envíos periódicos que recibían desde el aeropuerto de Caracas (Venezuela). La cocaína venía en maletas etiquetadas como 'Rush' (transporte sin pasajero asociado) en vuelos directos al aeropuerto de Madrid-Barajas.

 

Estos equipajes eran recepcionados por personal de esta red que trabajaba en el aeropuerto. Tras recogerlos directamente de las bodegas de los aviones los desviaban de su conducto normal antes que pasaran por los escáneres de la Guardia Civil para entregarlos a otros miembros de la organización que posteriormente se los hacían llegar al grupo liderado por 'El Rubio'.

 

La investigación se inició a finales de 2012, tras producirse varios episodios violentos protagonizados por diferentes clanes de narcotraficantes rivales asentados en Salamanca y que podían estar motivados por la salida de prisión del narcotraficante conocido como “El Rubio”.

 

ENFRENTAMIENTOS ENTRE BANDAS

 

Entre estos episodios se encuentra el tiroteo ocurrido en diciembre de 2012, en el polígono industrial de Villares de la Reina (Salamanca), donde un miembro de la organización del “Rubio” resulto herido de gravedad.

 

Estos casos de delincuencia entre bandas delincuenciales estaban motivados por el cobro de deudas procedentes del narcotráfico anteriores al ingreso en prisión de 'El Rubio'.

 

Los agentes localizaron una red criminal liderada por 'El Rubio' dedicada al tráfico de cocaína, que adquiría de otra red afincada en Madrid, por Castilla y León y Extremadura. Además, fabricaban mediante procedimientos químicos drogas de diseño en un laboratorio oculto en una nave industrial de la localidad madrileña de Alcalá de Henares.