Los despedidos de más de 55 años tendrán ayudas para la cotización

El Gobierno regional establecerá ayudas de hasta 12.000 euros para financiar las cuotas de la Seguridad Social hasta la prejubilación de los trabajadores de 55 o más años que sean despedidos por insolvencia de su empresa o en el marco de un procedimiento concursal.
Agencias

Asimismo, la Junta también mantendrá este año, tras la experiencia de 2009, la opción para estos empleados de recibir, en lugar de ese apoyo a las cotizaciones, una ayuda directa de hasta 1.800 euros para compensar el importe de la indemnización recibida de la empresa por la extinción de su contrato.

Junto a esto, el Ejecutivo regional prorrogará en 2010, las ayudas a trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo (ERE) de suspensión, según el acuerdo alcanzado en las mesas de Diálogo Social al que ha tenido acceso Ical. La ayuda a las cotizaciones abarcará un periodo entre la finalización de la prestación por desempleo de nivel contributivo del trabajador, hasta que cumpla los 61 años. Sin embargo, si en ese momento, el beneficiario no contara con un periodo mínimo de cotización efectiva de 30 años, la ayuda podrá prolongarse hasta que pueda acreditarlo, para que pueda acceder a la prejubilación, con el límite en todo caso de los 65 años.

Para poder acceder a estas ayudas, el trabajador deberá suscribir un “convenio especial” con la Seguridad Social, proceder de una empresa con una antigüedad mínima de tres años, y tener cumplidos los 55 años, no ser mutualista y que su contrato se haya extinguido durante 2009 o 2010. Asimismo, la base de cotización que se hubiese empleado para calcular su prestación por desempleo no podrá superar los 1.900 euros. El importe de las ayudas, que se abonarán al trabajador, será equivalente al coste de la prima que el beneficiario haya de pagar a la compañía con la que se suscriba la póliza a través de la cual se financiarán las cuotas del convenio especial.

Por lo que se refiere a las ayudas directas para este colectivo, los trabajadores que procedan de una empresa con entre tres y diez años de antigüedad, y que presenten unas cotizaciones medias en los últimos seis meses igual o inferior a 1.900 euros, podrán recibir 1.200 euros. Si su base de cotización supera los 1.900 euros, tendrán derecho a 960 euros. Asimismo, los trabajadores de empresas con más de diez años y con una cotización media igual o inferior a los 1.900 euros, recibirán 1.800 euros, y lo que tengan una base superior, 1.440 euros. Las solicitudes presentadas el año pasado y que no fueron resueltas por falta de fondos, tendrán preferencia en el nuevo proceso.