Los Coronas, irreverentes y críticos: "El rock and roll es el género bastardo por excelencia y somos unos bastardos musicales"

(Foto: http://loscoronas.com)

Los desenfadados ritmos del ‘Surf Music Spanish Style’ salpicarán la Plaza Mayor el 9 de septiembre. David Krahe, guitarrista de la banda Madrileña, cuenta cómo fue la exótica grabación de su último trabajo y expone su punto de vista sobre el delicado panorama cultural español.

 

¿Qué te esperas de tu visita a Salamanca? ¿Qué te has llevado de aquí en las anteriores ocasiones en las que nos has visitado?

 

Me trae muchos recuerdos, hemos estado varias veces. Recuerdo que hemos tocado hace muchos años en una sala llamada ‘Potemkin’, luego en un café que se llama ‘El Corrillo’. El año pasado tuvimos  la suerte de tocar también en la Plaza Mayor justo el mismo día en el que tocaremos este año pero con Corizonas. Me llevé una experiencia fantástica e irrepetible porque, aparte de comprobar que la ciudad tiene un público increíble y que la Plaza Mayor de Salamanca es igual de bonita que la Plaza Mayor que Madrid, tuve la suerte de corroborar que el café con leche que te sirven allí es bastante mejor que el café con leche que te sirven en la Plaza Mayor de Madrid.

 

Para finalizar me gustaría que compartieses con nosotros esa anécdota que sucedió hace unos años con cierto miembro de la banda de Bruce Springsteen que también es un reconocido actor de ‘Los Soprano’

 

Ohh si, Little Steve. Cuando acabamos de grabar el disco ‘El baile final de los locos y los cuerdos’, vino Bruce Springsteen a tocar a Madrid y recibimos una llamada en la que Steve Van Zandt nos dijo que nos invitaban al concierto que iban a dar en el Bernabéu. No nos dio más pistas.Para nuestra sorpresa, cuando fuimos nos recibió un armario 2x2 y nos dijo que lo que quería era comprar los derechos de nuestros discos para publicarlos en su sello. Las negociaciones duraron más de un año y llegamos a la conclusión de que nos costaba mucho coger y darle nuestra obra y nuestro trabajo, que tanto nos ha costado, a una persona con la que no tuviésemos la garantía absoluta de que la fuese a tratar y editar como a nosotros nos gustaría. Me di cuenta de que a Little Steve lo que le interesaba eran nuestros derechos editoriales, que es realmente donde está el negocio en la música instrumental.

 

En nuestro caso los derechos los controlamos nosotros y a él le pareció jugoso hacerse con ellos. Le gustaba el grupo, de eso estoy seguro, creo que su acercamiento fue sincero pero no implica que no tuviese ese valor añadido. 

 

Él está muy involucrado con el mundo del cine y es una máquina de hacer dinero, nosotros lo único que pedimos fue una garantía de que nuestras canciones no sólo iban a salir en ‘Los Soprano’ sino que se iban a comercializar en Estados Unidos y ahí vimos que nos daban largas. Terminamos rechazando la oferta porque si hiciésemos música para hacer un balance económico positivo nos habríamos dedicado a otra cosa, así que preferimos seguir trabajando a nuestra manera, que tampoco es que nos haya ido tan mal.

Los Coronas toman su nombre de la localidad californiana de Corona, donde hasta 1991 la marca fetiche de guitarras Fender estableció su fábrica. La banda arranca su proyecto ese mismo año. Hoy David Krahe, Fernando Pardo, Javi Vacas, Yevhen Riechkalov y Roberto Lozano son los máximos representantes en la escena española del género surf.

 

Sus acordes genuinos, frescos y vitalistas han ganado a lo largo de estos 23 años de carrera multitud de adeptos dentro y fuera de nuestras fronteras, donde el reconocimiento a su calidad musical crece exponencialmente. Su último disco,' Adiós Sancho', fue grabado en Arizona en los estudios de Craig Schumacher y, sobre sus ritmos surferos tradicionales, destacan los matices autóctonos y los guiños a nuestras raíces musicales. David Krahe, guitarrista y fundador de la banda junto con Fernando Pardo, comparte una agradable y enriquecedora charla.

 

¿Qué es el Surf Music Spanish Style?

 

Es un eslogan que se atribuye a Los Coronas, que viene a ser algo así como rock and roll instrumental con ritmos autóctonos y melodías importadas del otro lado del Atlántico. Así como muy resumidito, viene a ser eso.

 

‘Adiós Sancho’ lo habéis definido como “la banda sonora de una película imaginaria que transcurre entre México, Madrid y Tucson”.

 

Sí, cierto, porque gira en torno a esos tres ejes geográficos. Realmente nuestro vínculo con México es muy fuerte porque hemos ido muchas veces a tocar, hemos publicado discos allí y la verdad es que es un país que siempre nos ha tratado muy bien. El influjo de la cultura musical mexicana se nota mucho en Los Coronas desde la primera vez que estuvimos allí. Luego el disco se grabó en Arizona y algo de la arena rojiza del desierto de Tucson impregnó la atmósfera del disco. Y cómo no, el disco no deja de ser un homenaje a nuestro Sancho Gracia, que justo falleció en verano de 2012 en plena gestación de las canciones, durante el proceso creativo y quisimos mezclar esa arena roja del desierto de Tucson con la arena amarilla de las dunas del Cabo de Gata.

 

 "Éramos en esencia una banda de rock and roll que se ponía trajes folclóricos. Pues ellos lo veían al revés, ellos pensaban que éramos una banda de flamenco a los que les gustaba de vez en cuando dejarse las patillas"

¿Cómo se graba en Arizona?

 

Nosotros  ya habíamos trabajado con Craig Schumacher pero mandando el material desde aquí a su estudio, luego allí lo mezclaban y lo masterizaban. Tuvimos la oportunidad una vez de desplazarnos de Texas a Arizona para conocernos e incluso llegamos a tocar juntos. Insistió en que fuésemos a grabar directamente allí. Para nosotros era un aliciente porque habíamos grabado fuera de Madrid pero no fuera de España, y la ventaja de trabajar en un sitio desconocido es que disfrutas de todo porque todo es nuevo y a la vez puedes centrarte plenamente en el trabajo, en lo estrictamente musical.

 

 

Creo que lo grabasteis de una manera un poco diferente…

 

Cierto, porque es la manera de trabajar de Craig. Es de esas personas que les gusta intentar sacar el máximo partido posible a la imperfección. Él se refiere con ‘imperfección’ a la infinidad de ruidos y fallos que pueden llegar a ser musicales. Entonces, lo que hizo fue llevarnos a grabar a su estudio, que es una sala muy grande llena de instrumentos que cogen todas las vibraciones de lo que tú estás haciendo, el aire que se va moviendo por el estudio. De hecho, a diferencia de otros estudios, éste funciona de una manera muy peculiar porque el control no está en una sala aparte sino que todo está integrado en la misma sala y Craig  está presente en todo momento durante la grabación y te va dirigiendo como si fuese un director de orquesta.

 

En alguna ocasión habéis confesado no identificaros como representantes de la música española; sin embargo, habéis versionado a nuestros grandes artistas y habéis ido incluyendo esos ‘matices autóctonos’ que mencionaste antes…

 

Nosotros ya hemos ejercido de representantes de la música española en festivales de todo el mundo. El eslogan ‘surf music spanish style’ nos lo hemos atribuido nosotros mismos, supongo que tendrá que ver con que tenemos más en común con las raíces de la música española que con la música española más actual. Siempre nos hemos considerado un grupo de rock and roll, que es el género bastardo por excelencia y nos consideramos unos ‘bastardos musicales’.

 

¿Sois aficionados a la música española?

 

Depende... a la música de Chenoa no, pero a la de Depedro sí. Habría que matizar el concepto.

 

Me refiero a que cualquier género cultural, no sólo el musical, ligado al término ‘español’ está bastante  denostado por los propios españoles.

 

Sí, siempre ha estado teñido de unas connotaciones un poco rancias. Nosotros llevamos mucho tiempo intentando explicar a la gente que aparte del folclore musical español, la música española puede ser algo cool. Mira, por ejemplo, la maravillosa banda sonora de García Abril para la serie de Curro Jiménez.

 

Pocas cosas se habrán hecho más geniales en cuanto a bandas sonoras. Nos hemos cansado de alabar las bandas sonoras de Ennio Morricone y sin embargo tenemos aquí un ejemplo fantástico de banda sonora con un grado de excelencia mayúsculo y no lo apreciamos. Cuando decidimos grabar los discos de ‘Adiós Sancho’ y ‘El extraño viaje’ de alguna manera también quisimos reivindicar las virtudes de la música  instrumental española y, cómo no, de la música vocal española con pequeños ejemplos de clásicos como puede ser el ‘Corazón Contento’ de Palito Ortega o ‘En el lago’ de Triana, que puede ser de los mejores grupos que ha dado la música española en el siglo XX.

 

¿No te parece que de nuestra nómina de artistas se puede rescatar a auténticos genios?

 

Hombre, sin duda alguna. Otros pedazo de artistas a quienes quisimos homenajear en ‘Adiós Sancho’, desde nuestra humildísima posición, es a Paco de Lucía y a Camarón de la Isla con una canción que se llama ‘La leyenda del Solitario’ y tiene un ritmo que directamente empieza con una especie de riff que imita a ‘La leyenda del tiempo’ de Camarón, así que imagínate. Muchas veces tienen que recordarnos desde fuera a los grandes artistas que tenemos dentro. No es la primera vez que nos pasa a nosotros, y no sólo con la música, nos pasa también con la literatura o en el cine, con Buñuel, por ejemplo. Las cosas funcionan así en este país. Los españoles somos nuestros principales enemigos.

 

Somos los detractores de nuestra propia esencia…

 

Sí, es algo que notas en todas las manifestaciones culturales que hay en España, y no sólo aquí, también pasa en otros países europeos como Italia o Alemania. Hay un momento en el que hay una fractura: una parte de los artistas manifiesta su esencia de manera muy espontánea, la otra reniega de ella y prefiere reproducir raíces musicales ajenas. La cultura británica, la anglosajona en general, va aparte porque son la referencia que se suele imitar. Es una actitud muy impostada eso de intentar mimetizarse con otras culturas imitando sus fórmulas de éxito.

 

¿Actualmente ves una escena potente?

 

Hay ejemplos de grupos muy especiales con propuestas muy arriesgadas, que tienen mucho mérito y una calidad máxima. Un grupo de Valencia, La hora del Té, Guerrera de Galicia y Depredro, que lo he puesto de ejemplo antes. Algunos están plenamente consolidados y otros no creo que tarden porque son grupos que tienen mucha fuerza. Fon Román, ex miembro de Los Piratas, es un artista de mucho talento y lo que hace en solitario tiene muchísima calidad. En esa especie de subsuelo hay grupos muy valiosos que son en el verdadero underground que hay aquí.

 

"No tanto no dar subvenciones como no dar por culo"


¿Qué crees que necesitan para salir de ese subsuelo y obtener el reconocimiento que merecen?

Muchos grupos no creo que acaben obteniendo ese reconocimiento, cuando tú apuestas por ese camino y llevas a cabo ese tipo de fórmulas es como querer llegar a un lugar por carreteras secundarias. Disfrutas mucho más el paisaje pero tardas más porque surgen contratiempos durante el camino y muchas veces te llevan a dejar el coche en la cuneta y abandonar. Ahí hay que tener mucha suerte y mucha perseverancia.

 

Nosotros llevamos desde el año 1991 y mucha gente hasta el 2006 no tenía ni idea de que existíamos. No creo que haya una fórmula que realmente vaya a funcionar, sólo sé que estar y mantenerte da más opciones. También que el público tiene una asignatura pendiente, que es la de defender a capa y espada la música que le gusta porque si no todos vamos a tener que tragar con la que nos impongan.

 

(Foto: http://loscoronas.com)

 

¿Es más difícil hoy despuntar que hace veinte años?

 

No necesariamente, probablemente haya las mismas dificultades que hace veinte años, lo que pasa es que actualmente son de naturaleza distinta. Hoy te puedes encontrar con un circuito de salas y festivales que no existían. La competencia actual puede ser mucho mayor, puede haber muchas más bandas, eso es un síntoma de buena salud, pero la dificultad es que cuando tienes un ministro de Cultura al que se le dan mucho mejor las tertulias en televisión que ejercer su función como ministro tienes más dificultades para canalizar esa cantidad de talento.

 

"Nos hemos cansado de alabar las bandas sonoras de Ennio Morricone y sin embargo tenemos aquí un ejemplo fantástico de banda sonora con un grado de excelencia mayúsculo y no lo apreciamos"

 

 

¿Ves un cierto desinterés por parte de las instituciones?

 

Suelen dar estadísticas y cifras que no me interesan en absoluto porque esconden realidades muy decepcionantes. Me remito a cuál es el trabajo, cuando tú preguntas a un grupo cómo es su día a día la realidad es que hay más impedimentos. No hay realmente un propósito de potenciar una cultura musical, o a toda la cultura musical, porque sólo se potencia a la punta del iceberg, hay muchísimos grupos detrás. No se trata tampoco de impulsarlos sino abonar el terreno para que cuando se plante la semilla se pueda sacar algo. Para que haya una buena escena musical tiene que haber un tejido creado.

 

¿No tanto dar subvenciones como herramientas?

 

Eso te ha quedado muy bonito, me encanta, yo que soy un poco más ordinario te diré: ‘No tanto dar subvenciones como no dar tanto por culo’.

 

Habéis hecho muchas giras internacionales ¿Cómo nos ven en el extranjero?

 

Mira si nos ven de una forma diferente: cuando empezamos con Los Coronas tocábamos rock and roll, era una propuesta muy ortodoxa en cuanto a que lo que tocábamos era estrictamente surf instrumental.

 

Ahora se ha convertido en algo más personal cuando empezamos a crear todos estos matices, estas pinceladas de música de raíces. En cualquier caso éramos en esencia una banda de rock and roll que se ponía trajes folclóricos. Pues ellos lo veían al revés, ellos pensaban que éramos una banda de flamenco a los que les gustaba de vez en cuando dejarse las patillas y hacer como que tocaban rock and roll. Nos costó mucho explicarles que nosotros no tenemos nada que ver con el flamenco sino que puntualmente podemos tener algo que te lo puede recordar.

 

De todos los países donde habéis tocado ¿Dónde se profesa un mayor respeto por la música?

 

En Australia, porque forma parte de su rico patrimonio cultural y hay creadas unas infraestructuras sólidas, que hacen que aquello sea un pozo sin fondo que no me pare de dar agua de una calidad exquisita.

 

Por otra parte, en México el público vibra y siente la música de una forma muy apasionada. Nosotros, que somos muy combativos, alucinamos al notar cómo se contagiaba la gente con lo que tú le contabas en el escenario. Australia y Nueva Zelanda han sido las dos únicas giras que realmente hemos hecho a lo grande. Hemos sentido cómo trabaja una banda a un nivel máximo de profesionalidad, está todo organizado y preparado de una manera impecable. Trabajamos dentro de la misma estructura que grupos de la talla de Dick Dale o los Black Keys, a otro nivel pero con los mismos medios.

 

Fue como paladear una realidad desconocida para nosotros. Lo único de lo que nos teníamos que preocupar era de subir el volumen del amplificador, luego había un equipo súper profesional que se encargaba de todo lo demás.