Los convocantes de Villalar defienden a la región como tierra de progreso

Futuro. Adolfo Delibes leerá el manifiesto 2010 que se centra en la crisis, la despoblación y llama la atención sobre la “crítica situación” del campo.
S.G.P.

Los once colectivos políticos y sociales que convocan a celebrar el Día de la Comunidad en Villalar de los Comuneros el 23 de abril, bajo el lema Comprometidos con el futuro de todos, reafirman que Castilla y León es una buena tierra para vivir, para progresar y para el retorno de quienes un día dejaron la región y convocan a todos para construir el futuro desde el diálogo con inteligencia y tolerancia.
Éste es el mensaje final que cierra el manifiesto Villalar 2010, presentado ayer en Valladolid por sus redactores: Alianza por la Unidad del Campo (COAG-UPA), Cavecal, CCOO, UGT, Cecale, Consejo de la Juventud, IU, PCAL, PP, PSOE y UCCL, al que se han adherido las cuatro asociaciones de autónomos (ATA, FEACyL, TradeCyL y UPTA). El Consejo Económico y Social y su presidente, José Luis Díez-Hoces, fueron los anfitriones en el acto formal de presentación del texto reivindicativo que fue leído por el dirigente de Alianza por la Unidad del Campo Julio López (UPA), si bien en la campa su lectura corresponderá a Adolfo Delibes, hijo del escritor Miguel Delibes, a quien en esta edición del Día de la Comunidad se rinde un homenaje. “La crítica situación” que vive el sector agrario, motivada por la subida de los costes de producción y el hundimiento de los precios, lleva a los redactores del texto a realizar una “llamada de atención”, y a reivindicar “ahora más que nunca” el carácter estratégico de la agricultura y ganadería para mantener la población en los pueblos y frenar la desaparición de los núcleos más pequeños. Por ello, apuestan por la calidad y seguridad de los alimentos a unos precios justos y por establecer mecanismos para equilibrar las relaciones entre productores y distribuidores de manera que los agricultores y productores puedan tener una mayor presencia en los beneficios que generan sus productos con el fin de rentabilizar sus explotaciones y modernizar el sector. La lucha contra la crisis y contra la despoblación deben orientar, según los redactores, la inversión pública y la iniciativa privada hacia una economía de vanguardia basada en el conocimiento, en la investigación, el desarrollo, la innovación, la explotación sostenible del patrimonio natural y cultural y en la creación de riqueza y bienestar para todos.