Los comerciantes exigen a Mañueco que no se lave las manos en la reforma del Mercado Central

Piden al Ayuntamiento de Salamanca que participe en el coste de la rehabilitación urgente que hay que hacer en el edificio, que es propiedad municipal, y que los empresarios gestionan desde hace poco más de diez años por cesión.

EL PROYECTO

 

Los responsables de la asociación de comerciantes del Mercado Central expusieron anoche las líneas básicas de un proyecto que incluye una rehabilitación importante de su estructura. Hay que reparar el suelo de la primera planta, cuyo peso está deteriorando la estructura y los techos de la planta baja; además, las filtraciones están afectando de manera importante a las pilastras metálicas que sustentan la estructura. Sanidad ha exigido también cambios en los baños y vestuarios y el cierre de la cúpula superior, actualmente ventilada.

La necesaria reforma en el Mercado Central de Salamanca ha hecho estallar el descontento en muchos de los empresarios que trabajan en la histórica plaza de abastos. En la primera reunión para explicar las obras que hay que realizar de manera urgente, surgieron numerosas voces que piden la participación económica del Ayuntamiento de Salamanca y se llegó a exigir una reunión con el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, para tratar el tema.

 

Los primeros datos del plan de reforma del Mercado Central han provocado la reacción inmediata de los empresarios que actualmente regentan los puestos de la plaza, que consideran que el Ayuntamiento debe tomar parte en las obras. El mercado, un edificio protegido y propiedad municipal, tiene que someterse a una importante reforma para poder seguir abierto ya que el deterioro de su estructura y las exigencias de Sanidad así lo hacen necesario. En total, y según los primeros cálculos, la obra rondará los 500.000 euros que tendrán que repartirse entre los titulares de los puestos. El proyecto, que se ha retrasado por la gestión de los técnicos municipales, fue explicado por este medio meses atrás.

 

Esto supone un coste aproximado de unos 500 euros por metro cuadrado de puesto para cada empresario, con lo que la aportación va desde los 4.000 euros para los puestos más pequeños hasta los cerca de 30.000 euros que tendrían que poner los titulares de los espacios más grandes.

 

 

UN DETERIORO HEREDADO

 

Los comerciantes no dudan de que sea necesaria la actuación, porque las filtraciones son indiscutibles y el deterioro del suelo de la primera parte, evidente. Pero plantean que el Ayuntamiento debe participar en la solución porque el edificio es de propiedad municipal y porque, cuando se firmó el contrato para ceder la gestión a la asociación de comerciantes, ya existían deficiencias que no se reflejaron y con las que el Ayuntamiento entregó el espacio. El Consistorio alude al contrato firmado en su día, en el que el mantenimiento corre a cargo de los empresarios, pero no habla de los deterioros heredados.

 

Según los comerciantes, el suelo de la primera planta, de hormigón, fue una de las últimas actuaciones del Ayuntamiento y causante de los problemas que el uso de agua para su limpieza está causando en las pilastras. Su limpieza implica la utilización de agua que se filtra hacia la estructura metálica del edificio. Según diversas fuentes, el proyecto inicial era la instalación de baldosas, pero finalmente se aplicó una gruesa capa de cemento que también ha deteriorado la estructura por su peso. Además, las filtraciones en la fachada que da a la Plaza Mayor se producen desde el exterior.

 

Por todo ello, muchos comerciantes mostraron en la reunión de anoche su disonformidad y exigen la participación económica del Ayuntamiento en la solución, ya que estiman que no se pueden imutar a las actuaciones de los 10 últimos años los deterioros de un edificio con más de un siglo.

 

Un grupo nutrido de comerciantes exigió una reunión con el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, en la que le explicarían el problema que surge ahora para estos comerciantes que operan en un edificio que es municipal y del que el Ayuntamiento les cedió la gestión. Consideran que el Consistorio debe ser partícipe de la solucion porque el edificio fue de su gestión antes y sigue siendo de su propiedad. Los comerciantes quieren un encuentro con Fernández Mañueco porque consideran que el concejal de Comercio, Enrique Sánchez Guijo, no ha atendido a sus reclamaciones en las reuniones anteriores celebradas, por ejemplo, con motivo de la petición para abrir en los festivos de Navidad.