“Los celíacos tenemos fama de pesados, pero esa pesadez es nuestra salud”

Pilar de Antón, delegada en Salamanca de la Asociación Celíaca de Castilla y León , reconoce que han conseguido muchos avances, “aunque quedan otras tantas” de cara a la normalización de esta enfermedad

Hoy se celebra en España el Día Nacional del Celíaco, individuos con una intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena. Normalmente se presenta en individuos genéticamente predispuestos, caracterizada por una reacción inflamatoria en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de nutrientes.

Pilar de Antón, delegada en Salamanca de ACECALE, reconoce que su lucha “ha servido de mucho”, aunque aún quedan muchos avances por conseguir. De momento, muchos productos alimenticios tienen un etiquetado informativo “que es de gran ayuda porque antes dependíamos de un libro que tiene una lista apta para celíacos”. Actualmente, incluso, hay aplicaciones para ‘smartphones’ que son muy recomendables.

Otro avance logrado es “el de la atención primaria, ya que ahora se hacen estudios a familiares directos de los celíacos para hacer un estudio genético”.

Es importante también que el coste de los alimentos haya bajado: “En eso nos ayuda mucho que haya marcas blancas de determinados establecimientos que ya hagan alimentos sin gluten porque la alimentación para los celíacos es muy cara”, reconoce Pilar de Antón.

En este terreno, además, de las 500 ó 600 referencias que había hace 10 años en la guía de alimentos permitidos, ahora “ya son unas 50.000”, añade De Antón.

Sin embargo, a pesar de los avances, queda mucho camino aún por andar. Una de las demandas más solicitadas es que “Sanidad lo contemple como una enfermedad y que sea atendida la Ley Celíaca en el Congreso”, apunta la salmantina.

También es un hándicap para los celíacos comer fuera de casa, “aunque cada vez hay más bares y restaurantes que en las cartas señalan los platos que tienen aptos para celíacos”. Sin embargo, en lugares de referencia como un parque temático –en este caso el de la Warner en Madrid- “solo permiten meter comida en el recinto a los celíacos porque no tienen ningún alimento en el interior que esté libre de gluten”, se lamente De Antón.

En Salamanca, unas 200 familias asociadas

La repercusión que esta enfermedad tiene en Salamanca también en amplia, ya que son cerca de 200 las familias que pertenecen a la Asociación Celíaca de Castilla y León, por lo que “hay que multiplicar esa cifra por dos, ya que siempre hay más de un miembro celíaco por familia”, como asegura Pilar de Antón.