Los carburantes suben en 2013 y Salamanca se mantiene entre las provincias más caras

Gasolina, Gasolinera

Gasolina 95 y gasóleo repuntan en su cuarta subida anual consecutiva desde que se retocaron los impuestos a finales de 2009. La provincia se mantiene entre las más caras por el efecto del 'céntimo sanitario'.

Los principales carburantes de automoción siguen su imparable escalada, una constante desde que, a finales de 2009, se modificara el régimen impositivo de los carburantes. Sin embargo, lo que realmente impulsa el precio de la sin plomo y el gasóleo es la implantación del céntimo sanitario en Castilla y León: de hecho, la totalidad de las provincias de la Comunidad entre las más caras.

 

No obstante, el lugar 'de honor' en esta clasificación corresponde tanto a Salamanca como a Zamora. En Salamanca, y según los datos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, el Gasóleo A, el carburante más demandado (mueve al 80% del parque de automóviles particulares y la totalidad del transporte pesado y de viajeros), ha marcado una media de 137,79 euros/litro en 2013, por encima de los 134,60 de 2012; y la gasolina Sin Plomo de 95 octanos ha llegado hasta los 144,97 euros/litro de media, por los 143,59 del año 2012.

 

Esto sitúa a Zamora como la décima provincia más cara de todo el país para repostar, pero prácticamente empatada con la segunda, que es Valladolid. Casi todas las provincias castellanas y leonesas destacan en esta clasificación, donde no reinan por un único motivo: los precios en Baleares, más caros por el transporte.

 

El aumento, eso sí, es mucho menor que el de pasado años. En 2012 los carburantes de automoción subieron en la provincia entre 10 y 15 céntimos/litro en un solo año, en la línea del encarecimiento que llevan sufriendo desde el cambio impostivo en 2010. Así que el resultado de 2013 no es de los más acusados. Eso sí, lo que no han faltado han sido episodios de grandes subidas, que se notaron especialmente en verano y de cara a Navidad.

 

EFECTO LUNES, PACTO DE PRECIOS Y MÁRGENES

La moderada subida de precios de este 2013 puede tener que ver con los movimientos de la Administración para poner coto a prácticas dudosas contra la competencia y para inflar precios y beneficios. Competencia ha comprobado este año la existencia del denominado 'efecto lunes', una bajada artificial de los precios pactada por las grandes distribuidoras (que a su vez son empresas petrolíferas) fijada para el día en el que se toman los datos para las estadísticas; el objetivo es mantener el precio oficial bajo, pero subirlo el resto de la semana.

 

También se observaron episodios repentinos de subidas para las épocas de más desplazamientos, como Semana Santa y Navidad, que han coincidido con los episodios de precios más altos de todo 2013. O un nievel de márgenes comerciales que alcanzaron valores puntuales muy elevados, de 19 céntimos por litro para la gasolina 95 y de 17,7 céntimos en el gasóleo A en marzoPara evitarlo, Industria ha limitado la influencia de las petrolíferas en las empresas de las gasolineras y también impuso algunas sanciones para evitar pactos de precios; a finales de 2012 ya tomó medidas también para que la subida de los carburantes no dañara el IPC.