Los canteros finalizan la puerta lateral de la Basílica

Obras. Han durado seis meses. Semejanza. El nuevo acceso es idéntico al construido anteriormente en la huerta del Convento de las Madres Carmelitas
roberto jiménez
Los canteros finalizaron el viernes uno de los trabajos más laboriosos y detallados en la continuación de los trabajos en la Basílica Teresiana: la construcción de la que será por el momento la principal puerta de acceso al templo teresiano.

Durante seis meses, los canteros han trabajado la piedra de Villamayor de la puerta contigua a la calle Caídos por la Patria, labrando la decoración de la piedra de tal manera que el resultado fuera exacto a otra de las puertas realizadas con anterioridad al lado de la huerta del Convento de las Madres Carmelitas. Así se han conseguido las mismas formas tanto en arcos como en columnas y capiteles.

Después de su realización, los carpinteros han colocado una puerta de madera de grandes dimensiones y otra idéntica en el ala opuesta del templo. Por último, en la parte superior del templo, unas formas piramidales intentarán evitar la proliferación de nidos de cigüeñas.

De este modo, el presbiterio se encuentra prácticamente finalizado a la espera de elegir un suelo adecuado, ya que los aseos se encuentran terminados. Lo ideal sería que estas obras pendientes fuesen el enlace con el deseado inicio de la segunda fase, que permitirá continuar cubriendo el techo del crucero y del resto de la nave longitudinal. Ahora que hay una parte cubierta y otra aún por cubrir, llama la atención la limpieza del presbiterio con la suciedad de la parte que está a cielo abierto, y que presenta gran cantidad de excrementos que se deben recoger periódicamente.

La misma empresa que realizó los trabajos en los tejados del ábside y el presbiterio llevará a cabo a partir del lunes la colocación de la chapa de cobre en los tejados y quedará subsanado completamente el problema de filtración de agua en las capillas.

Cuatro vidrieras restauradas
En una primera fase, se han restaurado cuatro vidrieras pertenecientes a las capillas de San José, la Purísima, María Auxiliadora y la del Sagrado Corazón de Jesús. Todas ya se encuentran completamente restauradas y ubicadas en sus correspondientes capillas, que aún presentan el daño provocado por las goteras y las humedades sufridas durante los últimos años.

Fueron desmontadas del paramento original por el vidriero Omar Pablo Ruiz y se encontraban dañadas por impactos físicos o por la actuación de los agentes atmosféricos, ya que nada las protegía. A partir de ahora, la nueva instalación cuenta con un cristal protector que protegerá las vidrieras de ambos factores.