Los candidatos minoritarios podrían arañar votos clave a Romney

Los 'terceros candidatos' luchan contra la falta de visibilidad mediática y las trabas del sistema electoral
Aunque tradicionalmente la política estadounidense es un coto casi exclusivo de los dos grandes partidos, el republicano y el demócrata, en todas las votaciones concurren multitud de candidatos minoritarios y en esta ocasión concreta los aspirantes libertarios y conservadores podrían arañar un porcentaje decisivo al 'establishment' republicano que encabeza Mitt Romney.

El 'tercer candidato' más popular es Gary Johnson, el cabeza de cartel del Partido Libertario, una formación que defiende los principios del liberalismo económico y del antiintervencionismo del Estado en la economía.

"Si preferís que se reconstruyan carreteras, colegios, puentes y hospitales aquí y no en el resto del mundo, eres libertario. Si eres del tipo de personas que hablan de poner fin a la guerra y al estado del bienestar ('warfare' y 'welfare'), eres libertario. Si crees que tu cuerpo, tu vida amorosa y tus asuntos privados no son de la incumbencia del Gobierno federal, eres libertario", afirma Johnson en uno de sus anuncios, publicado en http://youtu.be/BvRfGrexFfA.

Johnson fue gobernador de Nuevo México con el Partido Republicano entre 1995 y 2002 y su candidatura ha sido oficializada en 48 de los 50 estados y el distrito federal que forman la unión y podría convertirse en la pesadilla de los republicanos si, como ya hizo Ralph Nader en 2000, quitó a los demócratas el 1 por ciento de votos que les hubieran permitido derrotar a George W. Bush.

Su campaña apenas cuenta con recursos económicos, pero tiene el apoyo de experimentados políticos como Roger Stone, un republicano poco convencional que lleva a Richard Nixon tatuado en la espalda. Johnson "se opone a la guerra de Afganistán y quiere legalizar la marihuana (...), que quiere derogar la Patrioct Act, así que puede atraer a votantes a la izquierda del centro", ha explicado Stone.

"Sin embargo, también quiere acabar con la Reserva Federal y un dólar fuerte, así que también puede ser atractivo para votantes situados a la derecha del centro", ha argumentado.

Johnson tiene opciones matemáticas de lograr los 270 votos electorales necesarios para ser presidente, pero en otros casos los candidatos tienen escasa proyección nacional, como Virgil Goode, un nómada político elegido para la Cámara de Representantes por los demócratas en 1997 y los republicanos entre 2000 y 2008.

Goode ahora se presenta a las elecciones a la Casa Blanca por el Partido Constitución, un partido ultraconservador que destaca principalmente por su discurso contrario a la inmigración. La importancia de Goode procede de su implantación en el suroeste rural de Virginia, un electorado conservador que Romney necesita para compensar la probable victoria de Obama en las zonas urbanas del norte del país.

"Es un político muy conocido y que gusta mucho en una pequeña franja del estado, una porción en la que el populismo republicano ruralista funciona mucho mejor que el republicanismo empresarial de Mitt Romney", ha explicado el analista político virginiano Bob Holsworth.

"Es un panorama de pesadilla para los republicanos (...). Nadie espera que Goode logre muchos votos, pero si la votación está ajustada y consigue un 1 o 2 por ciento de los votos, la mayoría de los analistas, yo el primero, creemos que estos votos saldrán de Mitt Romney. Virgil Goode podría ser, en cierto modo, el Ralph Nader de 2012", ha advertido Holsworth.

OTROS CANDIDATOS

El sistema político estadounidense, aunque formalmente abierto, en realidad margina 'de facto' a otros candidatos que intentan lograr ser visibles en los medios de comunicación y superar los farragosos trámites legales para que sus papeletas estén en los colegios electorales.

Esta año además del libertario Johnson y el constitucionalista Goode se presentan candidatos como Jill Stein, del Partido Verde, que plantea un discurso ecologista y de izquierda que critica a las grandes empresas y denuncia ataques contra las libertades civiles.

"Imponen la austeridad a la gente corriente mientras dilapidan billones de dólares en guerras, rescates a Wall Street y exenciones fiscales para los más ricos", denunciaba Stein en un debate celebrado con Johnson hospedado por la radio pública NPR. Stein defendió además los servicios sanitarios como derecho fundamental de los ciudadanos y una educación universitaria pública y gratuita.

También aspiran a seguir los pasos del billonario tejano Ross Perot o del propio Nader el último candidato significativo: Rocky Anderson, del Partido Justicia, alcalde de Salt Lake City entre 2000 y 2008 como independiente.

Anderson defiende un programa socialdemócrata clásico, ecologista y que promueve una sanidad universal y asequible, el cierre de la mayoría de las bases militares en el extranjero o el procesamiento judicial de los responsables de la actual crisis económica.

Con opciones de obtener entre 50 y 270 votos electorales estarían otras propuestas como las del Partido por el Socialismo y la Liberación o el Partido Socialista Obrero (comunistas), el Partido Independiente Americano (ultraconservador), el Partido Paz y Libertad (socialdemócrata). El resto de candidaturas no tienen posibilidad de conseguir más de 50 votos electorales, ya que no se presentan en la mayoría de los estados de la unión.