Los caballistas salvan el encierro

Uno novillo abandonó la manada antes del recorrido urbano pero fue reconducido eficientemente por los jinetes
MIGUEL CORRAL

Ni siquiera los seis mansos de que constaba la manada pudieron evitar el susto en el primer encierro de las fiestas. Antes de entrar en el recorrido urbano, uno de los cuatro novillos de los Hermanos Sánchez Oviedo, de Buenamadre, abandonaba a sus hermanos y salía campo a través para sembrar el desconcierto entre los caballistas.

Pero afortunadamente, fueron éstos los que con un excelente trabajo de compenetración lograron que el astado regresara a la manada y el encierro discurriera sin mayores consecuencias. La manada apareció agrupada en la Plaza de la Frontera para tirar de ella decenas de corredores hasta el coso lumbralense. Apenas una vuelta sobre el ruedo y entraron en toriles para dar paso a la suelta de una vaquilla, festejo en el que se pudo apreciar la afición a los toros del actor Alex Barahona, de Los Serrano y Física o Química.