Los ‘Blues’ llegan heridos

Cambio generacional. La era post-Zidane le ha traído pocas alegrías a la selección ‘Blue’ La misma filosofía. Domenech mantiene el estilo y se encomienda a la inspiración de Ribéry
T. S.

Francia es una selección que llega herida tras perder el último Mundial ante Italia en los penaltis y clasificarse para esta edición en repesca con aquel gol con la mano de Henry. Ahora, y aunque es una selección candidata para llegar a instancias superiores no tiene nada asegurado.

Raymond Domenech asegura una y otra vez que se puede repetir lo hecho en Alemania, donde a pesar de que muy pocos creyeron en su equipo, logró meterse en la final. Han pasado cuatro años y el plantel galo ha sufrido un proceso de transición. Estos cambios se vieron reflejados en la agónica forma de clasificarse para Sudáfrica. Las figuras ya no son Zidane, Makelele o Barthez. Ahora los líderes del Les Bleus son Ribéry, Toulalan y Gourcuff. Y Francia con la calidad de sus jugadores siempre es candidato a llegar lejos. Henry, el único superviviente del título del 98 es el capitán. Gallas es el líder de la defensa y en el medio Toulalan es inamovible, y más tras la baja de última hora de Diarra, y junto a él están las dos estrellas y candidatos a ser grandes sensaciones del mundial: Franck Ribéry y Yoann Gourcuff, sin olvidar a un Valbuena que ha dejado muy buena imporesión tras sus primeras experiencias internacionales. Arriba Anelka se destapa como la apuesta de Domenech que dejó fuera a Benzemá y apostó por la veteranía del punta del Chelsea acompañado por el capitán blue.

De Francia destaca su centro del campo, que puede volverse infranqueable y desde el que se lanzan en ocaisones contras peligrosas. Además los rivales siempre le muestran un respeto casi reverencial que se explica por su palmarés. Por contra sus detractores acusan a Domenech –seleccionador al que sus propios aficionados discuten desde hace mucho tiempo–, de inmovilista, de no saber variar un juego que se vuelve lento y previsible.