Los ayuntamientos de Castilla y León ocultaban 158 millones en gastos sin presupuestar

Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Un informe del Tribunal de Cuentas permite aflorar la existencia de una elevada cantidad correspondiente a facturas de 2011 que no tenían respaldo presupuestario ni figuraban en las cuentas de los ayuntamientos de la Comunidad.

Un informe del Tribunal de Cuentas ha sacado a la luz la existencia de una importante suma de dinero que correspondería con facturas de actuaciones de los ayuntamientos que carecían de reflejo en los presupuestos y que tampoco estaban registradas en la contabilidad de los ayuntamientos. En el caso de Castilla y León, son algo más de 62 millones de euros correspondientes a facturas de 2011 y que suponen cerca del 15% del total de fondo de pago a proveedores.

 

Y es que ha sido precisamente la puesta en marcha del mecanismo para pagar facturas atrasadas el que ha permitido sacar a la luz este tipo de facturas ocultas. El Tribunal de Cuentas analizó el importe del plan que iba a permitir a muchos ayuntamientos cumplir con pagos atrasados y cruzó los datos facilitados por las administraciones locales con las cuentas de todos los ayuntamientos y diputaciones que acudieron al mecanismo. El resultado, algo más de mil millones de euros que no habían sido contabilizados ni en los presupuestos ni en la contabilidad oficial.

 

En el caso de Castilla y León, de los 426 millones de euros consignados para el pago de facturas atrasadas, 95 millones están contabilizados, pero pendientes de imputar a un presupuesto, es decir, carecían de respaldo y reflejo presupuestario. Y otros 62 millones corresponden a facturas que ni siquiera estaban contabilizadas en las cuentas oficiales de las administraciones. En total, algo más de 158 millones de euros, el 37% de lo que se liberó para pagar facturas atrasadas, corresponde con gastos que no estaban adecuadamente reflejados en presupuesto o en contabilidad.

 

El informe no detalla los ayuntamientos de manera exhaustiva, pero sí cita los casos más llamativos. En Castilla y León, destaca el Ayuntamiento de León, con 4,8 millones no contabilizados en ningún lado y más de 60 millones sin respaldo presupuestario de los 163 millones que se le abonaron en total para pagar facturas pendientes. Según el informe, el ayuntamiento de la capital leonesa superó en 2012 los 39 millones de euros en gastos no consignados en presupuesto. Además, presentó 98 facturas duplicadas por 3,6 millones de euros.

 

OBRAS Y DÉFICIT

 

El informe señala en sus conclusiones que "el mecanismo de pago a proveedores permitió financiar gastos realizados al margen del presupuesto, e incluso previamente ocultos, exigiendo como requisito la certificación de la intervención de la entidad local correspondiente, a la cual se eximió expresamente de la responsabilidad", y añade que "estas condiciones permitieron aflorar 1.012 millones de euros que no se encontraban siquiera registrados en la contabilidad de las entidades locales". 

 

Esta práctica no solo aumenta la entidad de la deuda de las administraciones públicas, que es mil millones de euros superior a lo contabilizado, sino que pone de manifiesto comportamientos inadecuados en la contratación, que puede dar lugar a tratos de favor y contrataciones a dedo. Además, desvirtúa los controles del límite de endeudamiento de las administraciones locales.