Los asesores de Mas reiteran que un Estado catalán seguiría en la Unión Europea

Carlos Viver prevé que los argumentos políticos y económicos se impondrán a los jurídicos. 

 

 

El presidente del Consell Assessor per a la Transició Nacional (CATN), Carles Viver i Pi-Sunyer, ha augurado que "lo más probable" es que un Estado catalán siguiese formando parte de la UE, pero ha advertido de las consecuencias que podría tener un veto del Gobierno central, que dificultaría la anexión aunque no la acabaría impidiendo.

 

En rueda de prensa este lunes en la Generalitat junto al conseller de Presidencia, Francesc Homs, Viver ha pronosticado que "los argumentos jurídicos pasarán a un segundo plano porque es un problema esencialmente político y económico".

 

El CATN -órgano que asesora al Gobierno de Cataluña en el proceso soberanista- ha entregado este mismo lunes al Gobierno catalán un informe sobre la relación entre la UE y una Cataluña independiente, donde prevé cuatro escenarios: permanencia en la UE; adhesión por la vía rápida; ingreso por la vía ordinaria; o una exclusión, bien por falta de voluntad de las instituciones europeas, bien por veto de algún Estado.

 

Según Viver, el "único problema serio" al que podría enfrentarse a Cataluña sería que un Estado miembro de la UE vetase su incorporación a la UE, algo que podría disuadir a otros Estados.

 

ALTERNATIVAS

 

Pero es optimista: "La fuerza de un veto no es tanta como la fuerza -de Cataluña- de querer pertenecer" a la UE, y si la incorporación de Catalunña a la Unión fuese imposible, siempre se podrían suscribir acuerdos bilaterales, que no requieren unanimidad de los Estados miembros.

 

Otras alternativas podrían ser solicitar el ingreso de Cataluña a la Asociación Europea de Libre Comercio (Efta), donde participan Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza; al Espacio Económico Europeo (Eee), y también al espacio Schengen.

 

Para Carles Viver, la exclusión de Cataluña de la UE iría en contra de su propio objetivo principal: "Integrar el mayor número de Estados europeos situados en territorio europeo, y que comparten los principios fundacionales". Excluir a Cataluña de la Unión va "contra el ADN de la UE" porque este territorio cumple todos los requisitos y se identifica plenamente con sus principios y valores, por lo que no tendría sentido dejarla al margen, según él.

 

PRECEDENTES

 

Según el CATN, casos que ilustran "la flexibilidad y el pragmatismo que siempre ha tenido tradicionalmente la UE" con los del Sarre --Estado federal alemán que estuvo bajo administración francesa tras la II Guerra Mundial--, la integración de la RDA tras la reunificación germánica; Groenlandia --que dejó las instituciones europeas en 1985-- y Chipre --donde sólo ingresó a la UE la parte grecochipriota--.

 

"Lo que la UE está haciendo claramente es flexibilizar los mecanismos de adhesión", y para ejemplificarlo, Viver ha citado el tratado que firmará con Kosovo pese a que cuatro de sus Estados miembros no hayan reconocido a este territorio.

 

También cree que la salida de la UE implicaría que los catalanes dejasen de tener unos derechos que ya tienen, y además tendría económicamente "muchos más inconvenientes que ventajas", ya que implicaría la recuperación de aranceles y dificultaría las exportaciones.

 

Otro argumento es que un Estado catalán "no sería receptor de ayudas, sino un contribuyente fiscal neto, y esto es un elemento que, por sí mismo, merece ser tenido en consideración".