Los apicultores destacan la alta mortandad de colmenas este año

Nueva campaña. Las excesivas lluvias del invierno y el inicio de la primavera han ocasionado un efecto negativo en el sector y los apicultores no han podido renovar las colmenas por no poder acceder a ellas
CHEMA DÍEZ

Los apicultores de la provincia de Salamanca muestran su preocupación ante la campaña de este año por el elevado grado de mortandad de las colmenas, derivado de las excesivas precipitaciones del invierno y el inicio de la primavera, que impidieron a los profesionales renovar las mismas de cara a una nueva campaña.

A este hecho hay que sumarle el exceso de trabajo acumulado para los agricultores que encaran un año de los más complicados para el sector, que se ve en la actualidad agobiado por el calor y aboga por un descenso de las temperaturas para obtener un mejor rendimiento por cada colmena.

Además, esta demora en las distintas labores es peligrosa porque la totalidad de las colmenas deben estar en Castilla y León el 31 del presente ejercicio, según marca la legalidad vigente. “Las inspecciones son muy peligrosas y suelen darse por esas fechas para comprobar si todo sigue su curso normal y cumpliendo la legalidad vigente”, apunta Santiago Canete, presidente de Reina Kilama.

Producción de miel y polen
En cuanto a los futuros rendimientos tanto de piel como de polen, aún es pronto para saber nada de cifras, “por lo menos para la miel porque la campaña va con retraso y es aún temprano para conocer datos fiables, pero de seguir así, puede producirse un bajón”.

Por su parte, en cuanto al polen, la producción más normal por cada campaña es de cuatro kilogramos por cada colmena, con variaciones escasas cada año.

Por tanto, el sector encara un nuevo año con los problemas de siempre a los que hay que sumar los anteriormente mencionados. Además, está el siempre dañino síndrome de despoblamiento, cuyas causas se desconocen desde hace tiempo y los agricultores pierden gran cantidad de abejas por estos motivos.

Asimismo, el sector cuenta también con un número menor de apicultores, que con el paso del tiempo han abandonado la profesión por la falta de rentabilidad, siendo Salamanca uno de los principales productores de miel y polen no sólo de España sino también del Viejo Contienente. Por último, y con estas perspectivas, los apicultores desean que la campaña sea lo más fructífera posible y siguen trabajando para ello en estos momentos.