Los análisis de la población de topillos se se ampliaron de 7 a 45 municipios para un mayor control

Diez técnicos del servicio territorial de Agricultura y Ganadería de Salamanca trabajaron durante varias semanas para tomar las muestras necesarias para su posterios análisis.

Los agricultores de la provincia de Salamanca tienen el miedo en el cuerpo resultados de los análisis efectuados en diferentes zonas de la provincia con el fin de conocer la incidencia y la población de topillos.

 

Esta situación preocupa, y mucho, a los profesionales del sector ante el aumento de estos roedores que pueden causar problemas en las parcelas sembradas de cereales y por ello, desde el servicio territorial de Agricultura y Ganadería de Salamanca, se pusieron manos a la obra para la realización de numerosos análisis en varias zonas de la provincia.

 

En concreto, y dada la preocupación por una posible plaga, la Junta incrementó de 7 a 45 los municipios donde se recogieron muestras, con una media de tres en las tres fincas que se han estudiado en cada uno, con el objetivo de intentar establecer una población concreta y determinar si hay o no plaga.

 

Los resultados llegarán en el mes de febrero y serán transmitidos al servicio territorial de Salamanca para tomar las medidas necesarias en caso de que así se determine.

 

No hay que olvidar que dadas las circunstancias meteorológicas (lluvias, bajas temperaturas) derivadas del otoño y ahora del invierno, es más complicado que la población aumente de una forma tan rápida como en épocas de temperaturas más elevadas.

 

Por ello, y ante esta situación de alarma y de preocupación entre los agricultores de la provincia, la Junta de Castilla y León ha efectuado controles y análisis en parcelas de cada una de las 45 localidades afectadas. Hasta el momento, las directrices de la administración se centran en que los agricultores limpien todas las cunetas ya que es por donde más transitan los topillos, así como la quema de todo tipo de rastrojos para quitarles la corteza vegetal que protege a estos roedores. Igual de válida es la acción de las aves rapaces sobre los topillos, con el objetivo de reducir su población ya que su capacidad reproductiva es muy elevada.