Los altares espejean la luz del futuro

Una docena de niños recibió la bendición sacerdotal en los cuatro altares dispuestos en el recorrido procesional
Miguel Corral

Oficiada por el párroco, Ángel Luis Martín, la misa congregaba a casi la totalidad del pueblo de Boada en su iglesia parroquial, un acto al que seguía la procesión del Santísimo presidida por los mayordomos. Contrariamente a lo que sucede con los niños dispuestos en los cuatro altares del recorrido procesional, la Cofradía del Santísimo no encuentra la misma respuesta vecinal, y por segundo año empuñaban las varas de mayordomos el alcalde, Juan Matías Garzón Martín, en representación del Ayuntamiento, e Hipólito Martín Hernández, que por enésimo año repetía en estas funciones en representación de la Hermandad Sacramental.

Así, la procesión partía con la custodia bajo el palio de camino a los altares dispuestos por las vecinas en el recorrido, monumentos sobre los que el Santísimo recibiría la llegada al mundo en este último año de una docena de niños.

Concluidas las ceremonias religiosas, la parte lúdica de estas fiestas tenía su momento en este día grande con el tentadero con novillos de Rollanejo y en el que participarían varios de los alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca.