Los agricultores miran a la campaña de 2012 donde el precio del cultivo será rentable

La evolución de los precios en las últimas campañas indica que después de un año desastroso, el siguiente es rentable
Los famosos dientes de sierra lastran el desarrollo del sector de la patata que vive una campaña desastrosa en precios y otra rentable, pero que no sirve para paliar los daños cuando la necesidad de ganar dinero apremia. Por ello, y si no se rompe la tendencia de los últimos años, la próxima recogida de la patata se hará con unos precios buenos y rentables, tal y como indican los últimos cuatro años.

De este modo, en el año 2008 y tomando como referencia finales de octubre o principios de noviembre, el valor de la patata oscilaba entre los 140 euros por tonelada de la variedad de jaerla, 120 de la fabula o 145 euros de la agria, cubriendo los costes de producción o incluso consiguiendo rentabilidad, según valores obtenidos de la Lonja Provincial de Salamanca.

Una campaña más tarde, en 2009, el valor del tubérculo cayó de modo pronunciado hasta los 30 euros por tonelada de la variedad fabula o los 60 euros de ‘red scarlet’, un valor poco significativo porque cada productor vende al precio que puede.

Por ello, en el ejercicio 2010, tocaba de nuevo buenos precios, incluso más altos que en 2008, y las distintas variedades de patata oscilaban entre los 140 euros de la fabula y los 165 euros por tonelada de la jaerla, cotizando a 175 la ‘red scarlet’, niveles donde el agricultor sí consigue rentabilidad.

Por último, en la presenta campaña 2011, el nivel de precios del cultivo ya se conoce y está por los suelos, con un baremo que oscila entre los 40 y los 80 euros por tonelada según la clase, aunque actualmente “está sin precio y cada agricultor vende a lo que puede y como puede”, señalan los miembros de la mesa de la patata de la Lonja.

Mercado saturado
Todavía hoy queda mucha patata en la tierra y en los almacenes a la espera de poder darle una salida en el mercado que no termina de llegar y que se ve frenada también por la entrada de producto procedente de Francia a un valor mucho más asequible, que pasa menos controles sanitarios y que las grandes superficies venden a un precio menor dificultando la salida de la producción española.

Por eso, las previsiones apuntan a que la situación seguirá tal y como está ahora y de producirse un repunte, éste lo hará de cara al año próximo ya que ni las medidas puestas en funcionamiento por la consejería de Agricultura han tenido un efecto positivo.