Los agricultores invocan a la lluvia para preparar las tierras de cara a la sementera

Las primeras labores de preparación se realizan con polvo y con un mayor gasto de hierro
El campo afronta una nueva campaña de sementera con la necesidad de agua por encima de todo y es por eso que los agricultores miran al cielo para invocar precipitaciones que ablanden el terreno y favorezcan la nascencia en la etapa inicial de los cereales.

De no ser así, las primeras labores de preparación de las tierras tendrán que hacerse con polvo y el gasto en hierros será mucho mayor por la dureza del terreno que provoca que los trabajos de movimiento de la tierra sean peores para la siembra de los cereales.

En algunas zonas de la provincia ya han comenzado con el centeno para pasar luego a la cebada y al trigo en unas labores que se prolongará hasta el mes de noviembre o incluso más allá, dependiendo de la meteorología.

“La verdad es que es complicado trabajar de este modo porque el gasto es mucho mayo y el cereal puede ver disminuida su producción en el inicio de la campaña y ya hemos tenido bastante con este año”, señala Luis Ángel Cabezas, presidente provincial de Asaja.

En la misma línea se expresa el secretario regional y provincial de Asaja, Aurelio Pérez, quien destaca que las labores de preparación necesitan un terreno “más húmedo del que hay en la actualidad” y que la única valoración que puede hacerse “es la necesidad de que llueva porque llevamos un año muy malo en este aspecto”, señala.

De hecho, el movimiento de tierras y la proliferación de malas hierbas es otro de los inconvenientes de la ausencia de precipitaciones en la provincia de Salamanca.