Los accidentes laborales bajan hasta el menor nivel de la década

Los planes de prevención de riesgos laborales están dando sus frutos. Los accidentes, especialmente los que suceden en los centros de trabajo, experimentaron en el pasado año un nuevo sustancial recorte.
J. ROMERO

En 2010, ocurrieron en la provincia de Salamanca, según datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración, un total de 3.532 siniestros laborales con resultado de baja, de mayor o menor gravedad, para el profesional, lo que representa una media de casi diez diarios. Seis trabajadores fallecieron, 39 resultaron heridos y 3.487 más sufrieron lesiones de pronóstico leve. En la última década, más de un centenar de personas han perdido la vida mientras desempeñaban su actividad laboral. Ahora bien, pese al volumen aún importante de accidentes en 2010, supone el balance más reducido de la última década. La siniestralidad laboral sumó en el año 2001 hasta 4.917 casos, un 39,21% más. Incluso en los ejercicios 2002, 2006 y 2007 se sobrepasaron los cinco mil incidentes de trabajadores salmantinos.

No obstante, este descenso tiene todavía una asignatura pendiente: los accidentes in itinere. En el pasado año, dos trabajadores, ambos pertenecientes al sector servicios, murieron en trayectos motivados por su profesión. La cifra total de siniestros ascendió hasta 392, saldados con los dos fallecidos anteriormente mencionados, once heridos de gravedad y 379 de carácter leve. En este terreno, la accidentalidad laboral incluso ha ascendido en la última década. En el año 2001, se contabilizaron 241 percances, tres de ellos mortales. Un reciente informe de Fesvial y Seguros Pelayo, con el título La repercusión de los accidentes in itinere en la población trabajadora, expone que más de un tercio de los trabajadores tiene una percepción baja del riesgo de estos accidentes viales ligados a la actividad profesional. La fatiga, el sueño, la velocidad inadecuada y la rutina en estos viajes, que genera una excesiva confianza en la conducción, son las principales causas.

Por otro parte, los datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración apuntan hacia el sector servicios como el más problemático para la seguridad laboral. En el pasado año, ocurrieron 1.797 accidentes, más de la mitad. Cuatro trabajadores murieron y quince resultaron heridos leves y 1.778 leves. Las cifras duplican con creces a las registradas en los sectores de la industria y la construcción. En 2010, los empleados industriales sufrieron dos accidentes mortales, trece más graves y 746 leves. La construcción ofrece un panorama incluso menos dramático con 704 obreros contusionados, tres de ellos de gravedad. En 2010, el sector salvó el año sin ningún siniestro fatal. Una circunstancia que también se repite en la agricultura, con 270 accidentes, solo cuatro de ellos in itinere, con 262 heridos leves y ocho graves.