Los accesos al Clínico, una gymkana difícil de superar

Desde el parking nuevo o la parada del autobús se ha de andar al menos un kilómetro para acceder al hospital sin escaleras.

Los accesos al Hospital Clínico Universitario no son aptos para personas con movilidad reducida, ancianos o simplemente para padres que empujan un carrito de niño.

 

En la actualidad, para acceder al hospital sin verse obligado a subir importantes tramos de escaleras, solo hay una manera: entrar por la parte sur a la que se accede desde el Paseo de San Vicente.

 

Tramo de escaleras que separa el Clínico del nuevo parking de los hospitales

 

De este modo, si se llega al complejo hospitalario en autobús, las paradas situadas en el Paseo de San Vicente obligan a caminar cerca de un kilómetro para acceder a la puerta principal del Clínico. De otra manera habría que bajar los dos tramos de escaleras que en la actualidad unen el Clínico con la Facultad de Enfermería y Fisioterapia o las que atraviesan la zona verde paralela al Paseo de San Vicente.

 

Lo mismo sucede si se aparca el coche en el nuevo parking del Complejo Hospitalario -con muchas más capacidad que el antiguo situado más cerca de la entrada principal-. De acudir al Clínico de este modo, los enfermos o acompañantes deben bajar una empinada rampa y los dos tramos de escaleras que dan acceso al viejo aparcamiento. Para esquivar esta auténtica 'gymkana' la única solución es la entrada sur, donde actualmente se está construyendo una rotonda, y que está a un kilómetro aproximadamente del nuevo aparcamiento del hospital.

 

Esta queja de los usuarios no es nueva ya que cada día miles de salmantinos acuden al Clínico Universitario para consultas, revisiones, operaciones o simplemente para visitar a un familiar enfermo... y algunos deben superar demasiados obstáculos para acceder a un derecho básico como la Sanidad.

 

De hecho, ya el propio Grupo Municipal Socialista solicitó -en el apartado de ruegos y preguntas- tratar este asunto en el último Pleno celebrado en el Ayuntamiento sin que aún se haya dado una solución política a este problema.

 

Si se necesita esquivar estas escaleras, hay que caminar más de un kilómetro