Los 23 indiscutibles

Ahora sí, favorita. Con casi el mismo bloque que ganó la Eurocopa, España va a por todas / Corazón y cabeza. Máximas que aplicó Del Bosque para reunir un bloque que gusta a todos
T. S.

La selección casi se recita de carrerilla y la lista de elegidos que ofreció Del Bosque no ha sido discutida por casi nadie. Así, Íker Casillas sigue mandando en la portería, y al cuarteto defensivo de Austria y Suiza se ha unido Piqué en lugar de Marchena, aunque éste continúa en la recámara, para fortalecer la zaga junto a Ramos, Puyol y Capdevila. En el centro del campo, el cerebro de Xavi sigue mandando y deberá estar acompañado por Busquets y Xabi Alonso, mientras que David Silva, Cesc o Iniesta complementarán a la dupla Torres-Villa, con el primero deseando volver a ser héroe una vez olvidados sus problemas físicos. Es complicado que esté al cien por cien en la primera fase.

De esta forma el equipo ideal de España está prácticamente definido y deja una variante cuando entra Cesc Fábregas de inicio y pasa al sistema de cinco centrocampistas. No obstante Del Bosque, que paulatinamente ha dado entrada a nuevos valores que no estuvieron en el éxito de Viena, puede manejar a todos sus peones sin que merme la efectividad del equipo.

El técnico, tras aplicar el “corazón” y la “cabeza”, presenta en Sudáfrica 2010 tres novatos en la selección absoluta –Víctor Valdés, Pedro Rodríguez y Javi Martínez–, y con jóvenes de gran proyección que se han ido uniendo al bloque, como Jesús Navas, Juan Mata o incluso Fernando Llorente. En el camino se han quedado hombres que ganaron la Eurocopa como el trío del Villarreal Marcos Senna, Santi Cazorla y el meta Diego López, así como el delantero del Fenerbahce Dani Güiza.

Pero esté quien esté, España sigue siendo fiel a si misma y a su estilo de juego en el que la pelota manda. Francia, Argentina, Alemania e Inglaterra ya lo han sufrido y llegan advertidos de que en esta ocasión España no es sólo un manual de buenas intenciones. De todos modos, debe afrontar el reto con tranquilidad y con los pies en el suelo. El Mundial llega tras una temporada dura para los internacionales, que tendrán que superar el cansancio.

El seleccionador
El salmantino Vicente del Bosque, de 59 años y ligado al Real Madrid como jugador a finales de los 70 y principios de los 80, y como técnico en la reciente época dorada del club, afrontará en el Mundial de Sudáfrica el desafío de continuar la línea de éxito iniciada por Luis Aragonés.

Un hombre de personalidad serena, amigo de calmar ánimos y nada esperpéntico, un tanto al contrario que su predecesor, pero dispuesto a repetir los éxitos.

La transición realizada fue tranquila y sin aspavientos. Más un profesor que un entrenador, curtido por su experiencia, el salmantino apenas introdujo variaciones ni en el equipo ni en el estilo impuesto por Aragonés.

De este modo, siguió confiando en la gran parte del bloque que fue campeón de Europa e introdujo pequeñas modificaciones en el juego del equipo, donde el balón y la posesión continuaron siendo las principales premisas. De hecho, sus mayores problemas han llegado con la lista de elegidos, situación que ha salvado siendo fiel a sí mismo.