Loquillo conquista Salamanca a base de rock, el rock de siempre

El cantante barcelonés presentó en el ágora charra 'La nave de los locos', su último trabajo, aunque recurrió al clásico 'Cadillac solitario' para cerrar su actuación con la ciudad ya a sus pies.

Loquillo era el plato fuerte de la animación nocturna en la jornada salmantina del domingo.

 

Un clásico con el que reencontrarse para muchos o un cantante desconocido de siempre al que acercarse por primera vez. De todo hubo en la noche del domingo sobre las baldosas de la Plaza Mayor. Sin embargo, al final claramente fueron más los incondicionales del rockero barcelonés los que llenaron el ágora salmantina, a juzgar por los coros que realizaron de todas las canciones que interpretó Loquillo, las de antes -como el clásico 'El ritmo del garaje'- y las de ahora.

 

Llenando el escenario con su imponente presencia, su chulería de 'rockabilly' y su estudianda indolencia, Loquillo se metió a los salmantinos en el bolsillo cuando declaró: "Estoy harto de dar vueltas por el mundo, pero estar en esta Plaza y ante esta gente lo puede todo".

 

El cantante barcelonés, además, justificó sus conocidos silencios asegurando: "Dicen que no hablo en mis conciertos, pero es que lo digo todo en mis canciones".

 

El público salmantino obligó con sus palmas al cantante catalán a salir por dos veces al escenario a cantar otros tantos bises, aunque fue con el himno 'Cadillac solitario' cuando Loquillo se despidió definitivamente de Salamanca.

 

Rock, solo rock, necesitó el barcelonés para llevarse la admiración de los salmantinos consigo.