“Lo que tenemos que hacer es no conformarnos y, como buenos deportistas, buscar otros retos”

 
Teresa Sánchez

Apenas ha tenido un minuto de respiro desde que el pasado domingo la selección ganara el título mundial. Vicente del Bosque es uno de los protagonistas indiscutibles de una de las más gloriosas páginas de nuestra historia pero incluso algo tan grande se lo toma con calma. Mientras realiza un viaje relámpago a Salamanca para cumplir con un compromiso familiar nos atiende con amabilidad recordando la visita que hizo en marzo para participar en los foros de TRIBUNA, donde ya se hablaba de una España campeona sin que él ocultara la ambición con la que quería llegar a Sudáfrica. Ha tocado remar mucho para conseguirlo, incluso sufrir más de lo que la mayoría puede pensar, pero el reto se ha hecho realidad.
¿Cómo se siente un campeón del mundo?
Pues muy bien, diría que cómodo, ahora ya disfrutando porque uno es consciente de que es algo histórico porque un país tan futbolístico como éste, en cien años de vida que tiene nuestra Federación, no lo había conseguido.

¿Se tarda mucho en asumir que se ha hecho historia?
No hombre. Estamos en el fútbol hace muchos años y sabemos que es una empresa muy, muy difícil pero tenemos una generación de jugadores muy buena y estaba en la mente que podía ser, así que ahora debe ser motivo de orgullo para todos.

Todos tenemos en la mente a Cafú levantando la Copa, a Deschamps, a Maradona… y ahora Íker Casillas. De aquí a la eternidad.

Claro, pero ahora ya lo que tenemos que hacer es no conformarmos, intentar como buenos deportistas buscar otros retos. Así es nuestra vida, hay que mostrarnos orgullosos por lo conseguido pero al mismo tiempo tenemos que intentar estar a la altura de lo que ya significa España para el fútbol.

Los jugadores hablaban de sueño cumplido, ¿lo más difícil a partir de ahora va a ser dejar esa impronta de campeón, ahora será difícil conformar a la afición?
Sí, pero creo que es un grupo que la gente aprecia porque son chavales normales. En la vida muchas veces, no sólo es ganar, que es importante por supuesto, pero también que el comportamiento de los chavales haya sido como es. Eso genera muchas simpatías y eso no creo que cambie.

¿Se dieron cuenta al llegar que este país, con su victoria, se siente mejor?
Mira, nosotros sólo somos futbolistas y nos movemos en el ámbito del deporte, aunque está claro que un éxito de este calado trasciende a lo deportivo y creo que no es malo para España. Afortunadamente la gente se siente muy identificada con todo lo que representa su selección y el fútbol una vez más une a muchas personas. Eso sí nos tiene que producir orgullo.

¿Se ha recuperado ya de la ‘paliza’ que supone un Mundial y, sobre todo, de lo que supuso todo el recibimiento?
Sí, sí, estoy bien lo que pasa es que son 50 días intensos, de no parar y eso que hemos tenido una convivencia magnífica, estupenda… pero está claro que no dejan de ser 50 días fuera de casa y se hace duro. Tuvimos que pasar el sabor amargo de la derrota nada más empezar y ésos son momentos complicados.
¿Cómo consiguió que esa derrota les hiciera más fuertes?
No es cosa mía. Fue una prueba de madurez por parte de la plantilla que tuvo un comportamiento bueno, no nos entraron dudas de lo que teníamos que seguir haciendo y eso es lo más importante.

¿Con qué palabra definiría a su selección?
Unidad. Es un buen grupo humano, que es algo fundamental para obtener éxitos porque si no es algo muy difícil. Que exista empatía en las relaciones humanas es fundamental para conseguir el éxito deportivo.

¿El fútbol ha sido justo con el equipo que mejor lo vende?
Estamos conformes. España, ya después de la Eurocopa de 2008, ha cogido cuerpo como selección y creo que tampoco nos podemos quejar del eco que supone un campeonato del mundo y cómo se reconoce lo que hemos hecho. Estamos muy contentos por todo eso.

¿Está tan unido Del Bosque a su cuerpo técnico como parece? Con tanto tiempo fuera serán como su familia.

Son fundamentales. Son gente discreta, muy trabajadora, fieles, con capacidad y conocedores del fútbol. Llevamos muchos años juntos y nos entendemos con la mirada y eso forma parte de las claves para formar un equipo bueno y que lleva años compartiendo la responsabilidad.

De usted destaca lo contenido que es con sus emociones pero seguro que la profesión va por dentro. ¿Destacaría algún mal momento y el más emotivo?
El peor creo que fue el de la derrota frente a Suiza porque existía una desazón grande, lo demás han sido todas emociones buenas, de disfrutar y luego ya cuando recibes la Copa del mundo es algo difícil de explicar.

Madrid fue el lunes el espejo de cómo se ha vivido el Mundial en toda España, incluida Salamanca.

Lo he visto todos los días a través de vuestro periódico en el portal de internet, que el seguimiento que se hacía en Salamanca era como en toda España e incluso más y por todo eso me siento muy bien y orgulloso.

¿Es consciente del orgullo que hay en esta ciudad por que sea usted y presuma de ser de aquí?
Soy una persona que siempre he dicho que estoy orgulloso de ser de donde soy y todavía me sorprende que haya gente que no lo sepa o no se entere. Eso es porque no me conocen.

Usted que siempre ha estado muy cerca de los niños, que tiene un campus que lleva su nombre... a partir de ahora esta selección será un espejo para ellos.

Estoy muy orgulloso de este campus. Yo creo que el deporte educa y siempre se lo digo a la gente que está en el campus. Lo importante es tengan ese equilibrio necesario entre lo que son los estudios y el deporte y la actividad física porque es como pueden alcanzar la mejor educación. Creo que el deporte, no creo estoy seguro, de que el deporte educa y estos buenos ejemplos de los jugadores de la selección española son importantísimos para ellos.

¿Cuándo le veremos y le podremos felicitar por Salamanca? En el campus están deseando su visita.

No lo sé, buscaremos una fecha pronto porque ahora la agenda es complicada. Habrá tiempo para todo.