“Lo que pretendemos en Vox es recoger gente que quiera reestructurar las cosas”

Enrique de Santiago, encabeza la candidatura de Vox al Congreso por Salamanca. Consciente de las dificultades que tiene un partido como el suyo, su objetivo principal es "estar, estar cerca de la gente en el día a día". Defienden una España unida, con respeto a la diversidad. No teme decir que es de derechas, porque eso "no es nada malo".

El número uno de Vox al Congreso en las próximas elecciones del 20 de diciembre, Enrique de Santiago, no teme defender su ideología de derechas, “centro derecha democrática y europea”, y se muestra profundamente decepcionado con las propuestas del Partido Popular, cuyos dirigentes prometieron mucho de lo que ellos defienden, “pero no lo han cumplido y nos han engañado”, asegura. Su idea de España es clara, “una España unida, en la que la diversidad sea algo habitual pero no suponga el divorcio o la separación”.

 

- ¿Cómo inició Vox la campaña electoral?

 

- No hicimos pegada de carteles y no hicimos nada especial porque, entre otras cosas, no tenemos dinero para gastar en eso. Además confiamos más en el día a día, el intentar estar cerca de la gente cada día es lo que puede llevar a algo. Organizar un acto de inicio de campaña no aporta nada, los recursos que tenemos los hemos puestos los afiliados y no tenemos subvenciones, ni las queremos, de hecho estamos en contra. Vox se autofinancia y no vamos a tirar el dinero. Eso mismo, no tirar el dinero, es lo que queremos para España.

 

- Podría pedirle un resumen de su manifiesto fundacional, pero mejor, en lenguaje llano, ¿cuál es su idea de España? 

 

- Es la idea de una España unida, en la que la diversidad sea algo habitual pero no suponga el divorcio o la separación. Durante siglos, nos ha ido muy bien siendo diversos pero manteniéndonos juntos. Así que, ¿para qué recuperar otros sistemas que no funcionaron? Las divisiones con pequeños jefecillos, como los reinos de taifas, siempre le han sentado mal a España.

 

- ¿Cómo es la ideología de Vox? ¿cómo se definen?

 

- Soy una persona de derechas, de centro derechas, una derecha democrática y muy europea, a la que no le da miedo decir que es de derechas, no es nada malo. Se trata de optar por una manera de hacer las cosas. Yo pongo la clave en el ciudadano, en ayudarnos unos a otros. Por ejemplo, el resto de los partidos hablan del gasto público pero no se habla del servicio publico. Lo que yo quiero es que ese gasto, el que sale del bolsillo de todos, se optimice al máximo para obtener un buen servicio público. Cuando se habla de crisis o de austericidio, unos hablan de recortes y otros de gastar más. Yo digo: racionalicemos el gasto y, a lo mejor, sin necesidad de apretar más, sí salimos a delante. Esa es mi forma de pensar.

 

 

¿Entonces a qué lado o al lado de quién esperan ocupar un lugar en la política española?

 

Estoy más próximo al Partido Popular, con el que creo que podría llegar a acuerdos, que a Podemos, cuyos criterios considero de extrema izquierda. Lo que pasa es que el PP prometió todo eso que yo digo, y no lo ha cumplido.

 

- ¿Por eso surge Vox?

 

- Evidentemente, hay un espectro político que vota tapándose la nariz, por miedo al qué pasará si viene algo nuevo, pero consciente de que le están engañando. Otra gran parte que, también de forma consciente, pasa de la política. Lo que pretendemos en Vox es recoger gente que quiera reestructurar las cosas. Vox nace porque se traicionan los valores, porque el PP llega con ideas como la independencia judicial y lo traiciona; bajar los impuestos y los sube; bajar el gasto y lo sube. Hay más gasto público hoy que cuando comenzó la legislatura.

 

¿Qué ámbitos (sanitario, educativos, empresarial, social…) considera más dañados en últimos cuatro años y cómo propone recomponerlos?

 

Los que más han sufrido son los más fáciles de dañar, los más desprotegidos, la Discapacidad, la Sanidad, la Justicia. No hay mercado sin seguridad jurídica, no hay derechos sin seguridad jurídica, si para pleitear tienes que pagar unas tasas, no pleiteas. Si tus derechos están siendo pisoteados pero el coste por defenderlos es elevadísimo, te aguantas sin derechos. Eso está siendo así. La Justicia sigue siendo claramente dependiente de los políticos. ¿Por qué no se limita el gasto público de los políticos? Cuando Bruselas pedía reducir el gasto, no se trataba de recortar el sueldo del trabajador sino que se podía haber reducido el coste político de la administración. Pero seguimos sin hacer los deberes y tenemos comunidades autónomas, entidades locales, estado central y todo superpuesto. Y, desde luego no hacen falta 17 parlamentos autonómicos.

 

 

- A nivel local, quizás una de las cosas que más puede interesar es precisamente, su propuesta sobre la duplicidad de administraciones, ¿qué proponen hacer en este ámbito? ¿Y cómo reorganizamos el funcionariado?

 

- El más valiente (comenta irónicamente) se atreve a eliminar las diputaciones, atacan al más pequeño, porque no se atreven con el hermano mayor, las comunidades autónomas. Hay que acabar con el problema político que suponen las comunidades autónomas. Se plantearon para descentralizar la administración del estado y acercarse al ciudadano, y, en eso estoy de acuerdo, pero no hace falta una descentralización política como la que hay, ni mucho menos con tan alta politización. Al final las administraciones se pisan unas a otras, se genera el conflicto y no son más eficaces. Volvemos a tirar el dinero.

El funcionario no sobra, habrá que reocuparlo, el problema es el volumen de contratación laboral política, no profesionalizada, apoyo, asesores… eso es insoportable. Volvemos al tema del gasto público ¿Cómo podemos tener alcaldes o presidentes de Diputación que cobran lo que un presidente de Gobierno? Dicen que están con la gente necesitada pero, mientras, se lo están metiendo en el bolsillo…

 

- ¿Tras su participación en las europeas y después en las locales, con que objetivos se presenta cómo candidato al Congreso por Salamanca?

 

- Mi objetivo es estar, conseguir que Vox vaya calando en la ciudadanía, tenemos un magma político en el que no se escucha. No puedes pelear contra el magma político actual. Se está engañando al ciudadano. Ciudadanos no dice lo que va a hacer, no se sabe a quién va a apoyar. Nosotros, o Podemos incluso, lo decimos de frente. Otra cosa es el precio que exijamos por ese apoyo. O ¿qué dice el PP? No lo sabemos tampoco. Nos sigue engañando. Hablan de experiencia de Gobierno, ¿de qué?, están cargados de corrupción, de personas que no han hecho nada en su vida, más que política.

 

- ¿Cuál es su diagnóstico de la política salmantina?

 

- Salamanca es una ciudad abandonada, es una gran residencia de ancianos, lo cual no es desdeñable, pero requiere también de una industrialización, no sólo comercio. Cosas como la madera, la piel, la cebada, la cultura, la industria tecnológica. Apoyemos industrias como la de Aldeatejada, la industria cervecera que está naciendo en Salamanca. Eso sí tiene que ser el tractor para reindustrializar Salamanca. También queremos que los jóvenes que se puedan ganar la vida en Salamanca y no se tengan que ir fuera.

 

 

Cómo abogado, ¿se implicaría en algún caso de corrupción política, cómo acusación o como defensa?

 

Tanto en defensa como en acusación, los llevaría sin ningún problema, pero tendría que analizarlos y estar seguro, verlo claro. Algunos que se veían muy claros han resultado con sobreseimiento… como el de Javier Iglesias que era muy claro… Pero se dicta un sobreseimiento provisional, con lo cual el juez ve la existencia de un delito pero… parece que no ha quedado demostrado. Me choca… Si yo fuera Javier Iglesias yo no estaría a gusto. Por eso es para mi tan importante la separación de poderes, porque la transparencia empieza ahí. La democracia no es votar cada cuatro años, eso es un engaño, la democracia es controlar, establecer controles para hacer las cosas con transparencia y saber cómo y cuándo se hacen las cosas.

 

Está de moda mostrar la cara humana de los políticos, ¿se sentaría a charlar con Bertín Osborne, por ejemplo, o antes preferiría un debate al uso?

 

- No tengo problema en hablar de mi vida con quien sea, lo que pasa es que creo que, como político, es una sobreexposición ridícula. El problema es que estamos teniendo una campaña de callejas y callejos, subidos en un globo o corriendo por una carretera, pero no me están explicando qué presentan como futuro de España. Si tuviera que elegir, preferiría un debate, no he rehuido nunca participar en ellos, fuere donde fuere y puedo asegurar que he estado en tierra hostil en varias ocasiones. Pero vamos, tampoco tengo necesidad de ocultar mi lado humano.

 


- ¿Qué está leyendo ahora?

 

- Soy muy particular en ese aspecto, estoy releyendo Historia en una enciclopedia, repasando pequeñas cosas, básicamente de España. También me paso el día leyendo cosas profesionales.

 

 - ¿Cuál es su entretenimiento favorito?

 

- Mis hijos, sin duda, hace poco estuvimos montando el scalextric, que es mío, se lo pedí yo a Los Reyes.

 

- ¿Por dónde le gusta pasear en Salamanca?

 

- Por el centro, donde está el sabor de la historia de la ciudad.

 

- Un breve comentario sobre:

 

- José Antonio Bermúdez de Castro: Un hombre serio

 

- David Serrada: No tengo referencia personal.

 

- Luis Yáñez: Menos referencias aún y quizás distorsionadas.


- Mario José Jiménez: Una buena niña, con muchos sentimientos.

 

- Águeda Arranz: Me parece una funcionaria muy simpática.