"Lo peor de vivir en la calle es sentir tanta indiferencia"

Francisco Javier García vivió durante tres meses en las calles de Salamanca (Foto: T. Navarro)

Francisco Javier García ha vivido en las calles de Salamanca durante tres meses. Hoy ya rehabilitado de su problema con el alcohol relata su historia tras un gran esfuerzo de superación.

ANTONIO VILLALÓN, PRESIDENTE DE PADRE DAMIÁN

 

Antonio Villalón (Foto: T. Navarro)

 

El centro salmantino de Cáritas, Padre Damián, lleva abierto 16 años, se concibe como una casa. "Intentamos en la medida de lo posible que las personas que aquí viven la sientan como su hogar. No se cierran las puertas nunca". Respecto a la dinámica, la marcan las personas que hay y tienen que dar pasos que le ayuden a superar sus dificultades y sus problemas. Según lo que necesitan pues se les atiende de un modo u otro con especialistas".

Durante casi cuatro meses, Francisco Javier García vivió en las calles de Salamanca. Con su ropa en algunas ocasiones sucia, sus enseres, su coche y su maquinilla de afeitar... Hacía ronda en las noches de verano con la botella de alcohol en mano y con la esperanza e ilusión perdidas por completo. En el mejor de los casos, invisible ante los ojos del resto de la sociedad. En el peor de los casos sintinéndose despreciado por muchos y respetado por otros. 

 

Hace ya cuatro meses logró salir de la calle y sobre todo llamar a la puerta del centro de acogida Padre Damián en Salamanca, donde relata "le han ayudado mucho para continuar viviendo".

 

Hoy nos cuenta su desgarrador proceso de deterioro físico y psicológico con una energía y vitalidad que hacen pensar que todos los malos recuerdos están olvidados. Pero sus palabras no dan tregua.

 

-¿Hay algún momento de felicidad mientras se vive en la calle?

 

-"La verdad que no, yo bebía muchísimo alcohol y es como una anestesia con la que vas tapando todo, tienes problemas y te vas olvidando de ellos, bueno los tapas, un día y otro y otro más... Al final esto se convierte en una forma de vida y te acostumbras porque no tienes otro recurso".

 

-¿Cómo recuerda la primera noche en la calle?

 

-"Muy mal y eso que fueron tres meses y en verano, que mal que mal el frío no lo conocí, no lo quiero imaginar. Y bueno que te voy a decir, la primera noche es exactamente igual que la última, todas malas. Lo que pasa que mientras vives ahí no te das ni cuenta, al estar bebiendo...".

 

-La primera noche que pasa en la calle... ¿Piensa qué es la primera y la última?

 

-"Tampoco le das vueltas a eso. Llega un momento en el que piensas que no hay sitio para ti y que ese lugar va a ser tu casa, que van a ser muchas noches las que vas a vivir en la calle. Pierdes la esperanza, das todo por perdido. Buscar trabajo, no encontrarlo, es frustrante enserio. Las puertas se cierran y cada vez vas a peor".

 

-¿Bebía antes de estar en la calle o fue esto lo que le llevó a la adicción?

 

-"Bebía antes, llevaba tres años bebiendo en exceso, tenía una empresa y debido a problemas y tal, la familia, las separaciones... Empecé a beber con exceso y llegó un momento en el que perdí el vínculo que me unía a mi familia".

 

-¿Cómo es la ciudad para una persona que no tiene dónde vivir?

 

-"Salamanca como todas las ciudades, incluso peor, aquí no hay trabajo, es pequeña y hay mucha diferencia social, por ejemplo en Pamplona que viví durante algún tiempo había más posibilidades".

 

-¿Hay gente comprensiva?

 

-"Hay de todo... Como en todos los sitios, hay mucha gente en la calle y bueno hay gente sensible y gente que no. Yo se que la vida es complicada y que no todo el mundo puede ayudar, no te pueden llevar a casa".

 

-¿En ese momento te parecía que usted y la gente vivíais en mundos diferentes?

 

-"Si. Vives en un mundo diferente. Sin dinero no puedes moverte es muy necesario para todo".

 

-¿Ha sufrido alguna agresión en esa época?

 

-"No, nunca. Además yo procuraba dormir en cobijos. Nunca en cajeros ni nada".

 

-La gente que vive en la calle... ¿No se si puede surgir la amistad o incluso el amor?

 

-"Cuando estás en la calle y encima tienes una adicción lo que tienes son unos colegueos que al final no sales nunca de ese círculo y bueno amistades no, tienes afinidades pero amigos nada.Y bueno respecto al amor, nada, solo chapuzas de una noche y poco más, hay excepciones pero no".

 

-¿Se le dan vueltas a los recuerdos?

 

-"Mira bebía tanto que no le daba vueltas a nada y a nadie. No piensas en ti, menos en nadie, solo en conseguir alcohol".

 

-¿Cómo logró salir de esa situación?

 

-"A través de un amigo que me dijo que viniera a Padre Damián. Así que dejé de beber una semana y me presenté y aquí me acogieron y me alegro de haber venido, tengo terapias y demás que me ha ayudado muchísimo, entras en otra dinámica de vida".

 

-¿Hay algún momento de felicidad?

 

-"Pocos".

 

-Después de superar esa etapa ¿Qué es lo que más se valora?

 

-"Puf... todo la gente, la comida y sobre todo la vida ordenada que llevamos".

 

-¿Ha sufrido un desgaste emocional fuerte?

 

-"Mucho. Date cuenta que sientes mucha indiferencia. Todos somos gente pero si no fuéramos tan diferentes no existirían situaciones como la que yo he vivido".