Llega la nueva Barbie: 'rellenita' y con celulitis

Una madre sueca decidió plantarse. Esta es su historia. Julia Taube, de 35 años, y madre de tres niños, cuenta que el punto de inflexión fue cuando su hija pidió una Barbie por Navidad. 

Que los estereotipos de la moda y el físico son una verdadera tortura para muchas mujeres y niñas de todo el mundo es una realidad.

 

Unas tendencias que se perciben no sólo en las modelos, en la publicidad y en los anuncios de televisión, sino también en los propios juguetes. Niños que juegan con muñecos que son musculosos y niñas que visten a muñecas delgadísimas, altas y rubias. Completamente irreales.

 

¿Qué hacer para evitar que los pequeños no crezcan con estos estereotipos? Una madre sueca decidió plantarse. Esta es su historia. Julia Taube, de 35 años, y madre de tres niños, cuenta que el punto de inflexión fue cuando su hija pidió una Barbie por Navidad.

 

Se dio cuenta de lo estereotipada que era la muñeca: su maquillaje, el pelo rubio y figura delgada. "Nunca me había preocupado de eso, pero de repente me empecé a preguntar cómo podía afectar a los niños jugar con muñecas tan irreales", cuenta a medios locales recogidos por el Daily Mail. "¿Por qué mi hijo debe de jugar con muñecos musculosos y mi niña con muñecas bonitas a las que vestir?", se preguntó. 

 

Entonces, comenzó a crear sus propias muñecas que mostraban a la gente tal y cómo eran, con las proporciones normales de las personas. Así creó MyIDolls, con muñecas feas, gordas, guapas, de diferentes razas y con genitales realistas. Mostrando que cada uno somos diferentes y que hay mil formas de belleza posibles.

 

"Ya había pintado antes y pensé que esculpir sería divertido, así que me senté y empecé el experimento". Quería que las muñecas representaran cuerpos y personas reales con la mayor variedad posible. Sin embargo, también admite que en la sociedad sueca no le ha ido muy bien. "He recibido algunos comentarios negativos, pero tampoco fuerzo a nadie a comprar las muñecas. Es algo completamente voluntario. Entiendo que a mucha gente le puedan asustar, como la mayoría de los cambios"